Un ciudadano alemán embistió con un auto a una multitud en la ciudad de Tréveris, en el suroeste de Alemania, donde mató a cuatro personas, incluido un niño de 9 meses, e hirió a otras 30, antes de ser detenido por la Policía.

El conductor, identificado como un alemán de 51 años nacido en Trier, fue arrestado en el lugar y el vehículo -una camioneta Land Rover- fue incautado.

El sospechoso, cuyo nombre no se dio a conocer, no tenía una dirección fija y había estado viviendo en los últimos días en el Land Rover que un amigo le había prestado, dijo el fiscal Peter Fritzen, quien encabezaba la investigación.

El hombre fue interrogado y debía someterse a un examen psiquiátrico, dijo Fritzen, y agregó que un médico había llegado recientemente a la conclusión preliminar de que podría estar sufriendo una enfermedad mental.

El sospechoso también había consumido una cantidad "no insignificante" de alcohol antes del incidente y estaba muy por encima del límite legal, detalló el fiscal.

"No tenemos indicios de que hubiera algún tipo de motivo terrorista, político o religioso que pudiera haber influido", dijo Fritzen a periodistas sobre el incidente que se produce cuatro años después de que un islamista matara a 12 personas al chocar a una gran cantidad de peatones en un mercado navideño en Berlín, la capital de Alemania.

La jefa de Gobierno alemana, la canciller Angela Merkel, reaccionó a través de su vocero, Steffen Seibert, que calificó de "impactante" el suceso y brindó su apoyo a los familiares de los muertos y a los "numerosos" heridos, informó la agencia de noticias DPA.