Contaminación ambiental, una pandemia todavía no registrada
La polución del aire mata anualmente a más personas que el tabaco y que el virus HIV, según diversos estudios científicos
Si bien en las últimas semanas todos los títulos son para el coronavirus y su extensión global, los científicos del Instituto Max Planck afirman que existe otra "pandemia" que afecta a la humanidad de modo más letal que otras amenazas como los virus o incluso las guerras: la contaminación del aire.
Los investigadores estimaron que la contaminación del aire a nivel mundial causó unas 8,8 millones de muertes prematuras adicionales en 2015. Esto representa un acortamiento promedio de la esperanza de vida de casi tres años. A modo de comparación, el consumo de tabaco, acorta la esperanza de vida en un promedio de 2,2 años y provocó ese año unas 7,2 millones de muertes. En tanto, el VIH se cobró un millón de muertes.
Muy atrás quedaron enfermedades como la malaria transmitida por parásitos o insectos (600.000 muertes), mientras que todas las formas de violencia, incluyendo las guerras, causaron unas 530.000 muertes.
"Dado que el impacto de la contaminación del aire en la salud pública en general es mucho mayor de lo esperado y es un fenómeno mundial, creemos que nuestros resultados muestran que hay una pandemia de contaminación del aire", asegura el químico atmosférico Thomas Munzel, según publica la Sociedad Europea de Cardiología y reporta el medio español La Vanguardia.
Los especialistas analizaron el efecto de la contaminación del aire en seis categorías distintas de enfermedades: infección del tracto respiratorio inferior, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, cáncer de pulmón, enfermedad cardíaca, enfermedad cerebrovascular y diversas afecciones no transmisibles.
Descubrieron que las enfermedades cardiovasculares fueron las que mayor incidencia tuvieron de la polución ambiental, en referencia al acortamiento del ciclo vital, ya que representan el 43% de la pérdida de esperanza de vida en todo el mundo.
Además, destacaron en su estudio que la contaminación del aire tiene un mayor efecto en el acortamiento de la vida de las personas mayores, con la excepción de muertes de niños menores de 5 años en países subdesarrollados de África y Asia.
"En África, la contaminación del aire representa un riesgo para la salud comparable al VIH/SIDA y la malaria. Sin embargo, en la mayoría del resto del mundo, la contaminación del aire es un riesgo para la salud mucho mayor", advirtió el profesor Jos Lelieveld.
"Cuando observamos cómo la contaminación desempeñaba un papel en varias enfermedades, (à) [descubrimos que] su efecto sobre enfermedades cardiovasculares es muy similar al efecto del tabaquismo. La contaminación del aire causa daños en los vasos sanguíneos a través del aumento del estrés oxidativo, que luego conduce a aumentos en la presión arterial, diabetes, derrames cerebrales, ataques cardíacos e insuficiencia cardíaca", detalló Lelieveld, según publica la organización médica.
Los científicos aclaran que en su estudio distinguieron entre la contaminación del aire generada por el hombre y la contaminación por fuentes naturales como el polvo del desierto y las emisiones de incendios forestales.
"Demostramos que aproximadamente dos tercios de las muertes prematuras son atribuibles a la contaminación del aire provocada por el hombre, principalmente por el uso de combustibles fósiles. (à) 5,5 millones de muertes en todo el mundo al año son potencialmente evitables", sentencian en el informe.
Se trata del primer estudio que muestra los efectos de la contaminación del aire sobre las muertes según la edad, el tipo de enfermedad y también su efecto sobre la esperanza de vida a nivel de países y regiones individuales.
Pérdidas y más pérdidas
En tanto, un nuevo estudio titulado Aire tóxico: El precio de los combustibles fósiles, realizado por Greenpeace y el Centro de Investigación en Energía y Aire Limpio (CREA), es el primero que evalúa el impacto económico global de la polución por combustibles fósiles -carbón, petróleo y gas principalmente-, al calcular el coste de esas muertes prematuras por lo que dejaron de contribuir a la economía, así como los gastos médicos de tratar las enfermedades que provocan.
En términos de productividad, 1.800 millones de jornadas laborales se pierden cada año en el mundo por bajas médicas derivadas de enfermedades causadas por respirar aire tóxico, lo que se traduce en pérdidas económicas de 101.000 millones de dólares cada año (92.500 millones de euros).
Greenpeace advierte de que en 2019 un 91 % de la población mundial vive en áreas donde la polución del aire excede los niveles recomendados por la OMS.

