Nuevos ataques aéreos y de artillería en distintas zonas de la región siria de Ghouta Oriental dejaron ayer al menos 38 muertos, entre ellos dos menores, y más de 100 heridos en ese bastión opositor de las afueras de Damasco, pese a pedidos de la ONU de “una suspensión inmediata” de la ofensiva.

Los bombardeos se suman a los intensos ataques que desde el domingo dejaron cerca de 300 personas muertas en las localidades que conforman Ghouta Oriental, en medio de una creciente frustración y alarma en la ONU, la Cruz Roja y otras organizaciones.

La organización afín a la oposición Observatorio Sirio de Derechos Humanos, la que ha suministrado la cifra de víctimas por los ataques, dijo que los bombardeos más letales de ayer ocurrieron en la localidad de Kafr Batna, donde helicópteros arrojaron barriles explosivos y proyectiles de artillería.

El gobierno sirio señaló que sus fuerzas están atacando Ghouta Oriental en respuesta a los cohetes que son disparados desde esa zona contra barrios de Damasco, que solo el martes dejaron ocho muertos y decenas de heridos.