Corea del Norte ratificó que podría cancelar la histórica cumbre entre Donald Trump y Kim Jong-un prevista para el 12 de junio en Singapur, debido a los planteos de Washington para que el régimen desmantele de una vez y por completo su programa atómico.

Sin embargo el Secretario de Estado, Mike Pompeo insistió en que, pese al mensaje del régimen, Washington sigue adelante con los preparativos para la cumbre, que supondría el primer encuentro entre los líderes de Estados Unidos y Corea del Norte tras casi 70 años de confrontación iniciados con la Guerra de Corea (1950-1953) y de 25 años de negociaciones fallidas.

"Si Estados Unidos está tratando de arrinconarnos para forzar nuestro abandono nuclear de manera unilateral, ya no estaremos interesados en el diálogo y tan solo podemos reconsiderar nuestra predisposición de cara a la cumbre", reza la nota firmada por el vicecanciller Kim Kye-gwan, publicada ayer por la agencia estatal de noticias KCNA.

El texto dice que las propuestas de desarme que han ventilado en las últimas semanas miembros del gobierno de Estados Unidos "no suponen un intento de resolver el problema a través del diálogo" y acusó a Washington de "tratar de imponer el destino de las derruidas Libia e Irak" a Corea del Norte.

"Funcionarios de Casa Blanca y la Secretaria de Estado incluyendo a John Bolton, asesor nacional de Seguridad, andan soltando afirmaciones sobre el llamado programa de desarme al estilo Libia", explica la nota.

Esto hace referencia al acuerdo que Trípoli y Washington firmaron en 2003 por el cual el régimen libio -finalmente derrocado tras el alzamiento de los opositores y los bombarderos aliados de 2011- eliminó su programa de armas de destrucción masiva y entregó su arsenal a cambio de incentivos económicos.

"Nunca hemos tenido ninguna expectativa de apoyo económico de Estados Unidos y tampoco aceptaremos ese acuerdo en el

futuro", replicó Pyongyang, que dijo en numerosas ocasiones que considera su programa nuclear y de misiles como un garante para su supervivencia.

Pompeo y Bolton -al que Pyongyang tachó ayer de "repugnante"- insistieron en los últimos días en que Washington planteará a Corea del Norte su desnuclearización "total, irreversible y verificable" al estilo de lo acordado con Libia.

La condena de Pyongyang llegó horas después de que el régimen cancelara una reunión de alto nivel con Seúl prevista para ayer.

Corea del Norte argumentó que las maniobras aéreas que están celebrando Corea del Sur y Estados Unidos son un ensayo para invadir su territorio y que también ponen en peligro la cumbre entre Kim y Trump.