El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, se mostró hoy dispuesto a sostener un diálogo cara a cara con el líder norcoreano Kim Jong-un, aunque advirtió que su país continuará trabajando para desnuclearizar la región y descartó, por el momento, levantar las sanciones.

Más tarde, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también expresó su disposición a entablar una conversación con el líder norcoreano, aunque aclaró que hay que esperar el momento apropiado.

"El presidente Trump expresó su disposición a sostener conversaciones entre Estados Unidos y Corea del Norte en el momento apropiado, bajo las circunstancias adecuadas", según un comunicado difundido por el mandatario tras hablar por teléfono con Moon.

Asimismo, ambos líderes subrayaron "la importancia de continuar con la campaña de máxima presión contra Corea del Norte".

Por su parte, el mandatario surcoreano aseguró, en su primer discurso del año, que buscará la desnuclearización de la vecina Corea del Norte.

"La desnuclearización de la península coreana es el camino y la meta para la paz; la desnuclearización declarada conjuntamente por las dos Coreas, esa es una postura básica a la que nunca podemos renunciar", dijo Moon.

El discurso, que fue difundido por la agencia surcoreana de noticias Yonhap, coincide con el inicio del diálogo y con la reconexión de las comunicaciones militares entre ambos países, cuyos mandatarios llevan más de una década sin reunirse.

La última cumbre se celebró en 2007 entre Kim Jong-il, padre del actual mandatario norcoreano, y su por entonces colega del Sur, Roh Moo-hyun.

Durante una conferencia de prensa televisada, el presidente surcoreano fue consultado sobre la posibilidad de concretar una reunión con el líder del país comunista, algo que no descartó, aunque la condicionó al avance de las negociaciones.

"Me mantengo abierto a cualquier reunión, incluida una cumbre", respondió ante la consulta y señaló que presionaría para continuar las conversaciones y la cooperación después de la histórica reunión.