China inició un esquema de pruebas anales para detectar coronavirus en pacientes sospechosos y despertó fuertes críticas por su carácter invasivo. Las autoridades sanitarias defienden el protocolo al sostener que estos testeos "son más precisos que el hisopado de nariz y garganta".

El método que ya se aplicó en más de un millón de personas, comenzó a utilizarse luego de que un niño de 9 años diera positivo por la nueva cepa británica la semana pasada. 

Especialistas defienden el hispodado de naríz y garganta 

"Por supuesto, los hisopos anales no son tan "cómodos" como los hisopos de garganta, pero sólo se usan en personas en regiones clave en cuarentena", señaló Li Tongzeng del Hospital You'an de Beijing, quien además enfatizó en que permitirá reducir el número de pruebas falsas positivas.

China se encuentra intentando contener los brotes de coronavirus a pequeña escala, mediante la clausura de áreas y realizando pruebas a los residentes a gran escala. Los medios estatales informan que ya son varios los barrios de Beijing en donde se aplicó la nueva metodología e incluso se prevé avanzar en su utilización en centros de cuarentena más numerosos. 

Controversia y reacción en redes sociales

Un médico chino explicó al canal local CCTV que los rastros del virus se pueden encontrar más tiempo en el ano que en las vías respiratorias, pero no todos los expertos están entusiasmados. El periódico Global Times califió al procedimiento de radical y controvertido. Un científico de la Universidad de Wuhan se sumó al defender el hisopado en nariz y la garganta ya que, según indicó, "siguen siendo las más eficientes".

La política de pruebas se bromea en las redes sociales. “Hice dos pruebas anales y luego tuve que hacer una prueba de garganta. Estaba tan preocupado de que la enfermera se olvidara de tomar una nueva varilla de prueba ”, escribió un usuario en el sitio de mensajería Weibo. “Estoy muy feliz de haber regresado a China antes”, comentó otro usuario.