Alemania abrirá sus fronteras con el resto de la Unión Europea a partir de este lunes 15 de junio mediante la eliminación de los controles fronterizos instaurados hace tres meses, que solo se mantendrán -durante una semana más- para los vuelos procedentes de España.

Aunque las restricciones se habían ido levantando progresivamente en las últimas semanas, hasta la fecha los controles se mantenían en las fronteras terrestres con Austria, Francia, Suiza y Dinamarca, aunque en algunas de ellas ya sin carácter sistemático.

En el caso de los controles aeroportuarios, se eliminan para los países para los que aun existían (Austria, Francia, Suiza, Dinamarca e Italia) con la única excepción de España, según confirmó el portavoz del Ministerio alemán del Interior, Markus Lammert, citado por la agencia EFE.

Según explico Lammert, para los vuelos procedentes de España las restricciones se mantendrán una semana más, hasta el próximo 21 de junio, cuando el país ibérico reabrirá sus fronteras con el resto de la UE. El levantamiento general de las restricciones significa que a partir de ahora ya no será necesario acreditar una razón de peso para acceder a Alemania y que, junto con objetivos como el turismo y las visitas, será posible por ejemplo cruzar la frontera desde el país vecino para realizar compras.

“En la lucha contra el virus hemos demostrado que las personas de la UE se mantienen unidas con paciencia y confianza. Me alegro de que, manteniendo la cautela, podamos atrevernos ahora a asumir una mayor libertad”, afirmó en Twitter el ministro del Interior Horst Seehofer con motivo de la reapertura.

El ministro informó además, en declaraciones al diario Bild que hasta el 11 de junio la policía alemana ha rechazado en las fronteras a un total de 196.000 individuos, impidiéndoles el acceso al país.

La eliminación de las restricciones, que coincide con el restablecimiento generalizado de la libertad de circulación en la UE, va de la mano con la retirada de la advertencia global en contra de los viajes al extranjero por parte del Ministerio de Exteriores alemán.

La situación en Gran Bretaña 

En tanto, con una baja en las cifras de muertos por coronavirus, el Reino Unido reabre comercios y concreta la vuelta a clase de algunas escuelas secundarias en el contexto de una economía golpeada por la pandemia. 


Tras el golpe que recibió la economía británica a raíz de las medidas para contener a la pandemia, el primer ministro Boris Johnson intenta reactivar al país, por lo que instó a los británicos a salir a "comprar con confianza". El PBI británico sufrió un desplome en abril del 20,4%, una caída mensual récord.

El premier manifestó que confía en un "gradual" retorno de la gente a los comercios, después de que las medidas de confinamiento establecidas a fines de marzo provocaran una caída sin precedentes de la actividad económica.

"Soy muy optimista sobre la apertura (de comercios) que se producirá mañana", señaló Johnson, quien estuvo de visita en el centro comercial Westfield, al este de Londres.

Agregó que la reducción de casos del coronavirus permite tener "un margen de maniobra" para aliviar la regla de los dos metros, lo que, según algunos sectores, permitiría reactivar el turismo y la hotelería, así como de los bares y restaurantes.