La ciudad de Nápoles fue el escenario de enfrentamientos entre la policía y manifestantes que se oponen al toque de queda implementado desde este viernes ante la segunda ola de contagios de coronavirus que azota a Italia

Comerciantes, organizaciones de izquierda que convivieron con grupos de extremista de derecha representados por Forza Nuova, protagonizaron el primer levantamiento anticuarentena, convocatoria que el presidente de la Región de Campania, Vincenzo De Luca calificó como "guerra de guerrillas organizada".

"Anoche en Nápoles fuimos testigos de un espectáculo indigno de violencia y guerra urbana organizada , que nada tiene que ver con las categorías sociales. Ayer se aplicaron las mismas ordenanzas en Milán, Roma y Nápoles. Y mientras que en Milán y Roma la las ciudades estaban desiertas de acuerdo con las reglas, hubo violencia y vandalismo en Nápoles. Unos cientos de criminales han ensuciado la imagen de la ciudad ", lamentó el funcionaria en diálogo con la prensa local. 

En tanto, los primeros reportes de la policía reflejaron el arresto de dos hombres con antecedentes penales, que fueron atrapados en flagrancia en la vía Santa Lucía, en medio de una lluvia de botellas y piedras que lanzaban los manifestantes. 

El alcalde de la ciudad Luigi de Magistris se sumó a la condena por los incidentes y pidió "estar unidos" y respetar las medidas apicadas ante el aumento de afectados por la pandemia. 

"Es fundamental respetar las reglas para proteger nuestra salud y la de los demás incluso cuando se manifiesta de manera pacífica. En caso de un cierre, se deben tomar todas las medidas para apoyar las profundas dificultades económicas de nuestras comunidades. Rechazar siempre la violencia, la solidaridad con todas las personas que han sido víctimas, empezando por los operadores de información ”, sentenció.