El Children's National Hospital de Washington DC, Estados Unidos, detectó en septiembre pasado un bebé recién nacido con una carga viral 51.418 veces mayor a la media de los pacientes pediátricos. El bebé contenía una variante del coronavirus (Covid-19) que no se había visto antes y, a medida que los médicos profundizaron su investigación, concluyeron que la mutación se llama N679S y puede estar circulando en la región del Atlántico Medio.

La detección de esta nueva variante preocupó a los médicos del hospital y a muchos científicos, que ahora investigan si el incidente es un caso aislado o si representa una señal de lo que vendrá o cambios preocupantes que ya están en movimiento a medida que nuevas variantes más transmisibles corren por el mundo.

La cantidad de niños que murieron en Estados Unidos a causa del coronavirus no supera los 300. Es que los más chicos no sufren la enfermedad como lo hacen los adultos, aunque todavía no se sabe por qué. Según algunos científicos, esto podría estar relacionado a la biología de la juventud, o a una mayor probabilidad de estar expuesto a un patógeno similar más recientemente.

El Children's National Hospital detectó un aumento del coronavirus en niños

"Podría ser una completa coincidencia", dijo a The Washington Post (TWP) Roberta DeBiasi, jefa de enfermedades infecciosas del hospital. “Pero la asociación es bastante fuerte. Si ve a un paciente que tiene exponencialmente más virus y es una variante completamente diferente, probablemente esté relacionado", agregó.

Jeremy Luban, virólogo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts, explicó que la carga viral en la nariz del bebé "en sí misma es impactante y digna de mención". Sin embargo, fue cauteloso al especular que "podría deberse al N679S, o simplemente porque es un recién nacido con un sistema inmunológico inmaduro, lo que permite que el virus se replique sin control".

Ningún otro paciente de Children's National tenía la misma variante, pero cuando los investigadores utilizaron una base de datos internacional para comparar secuencias genómicas, encontraron otras ocho muestras en la región.

Alan Beggs, PhD, un experto en genómica del Boston Children's Hospital, dijo que el hallazgo de la base de datos sugiere que la "variante está presente en un porcentaje significativo de la población en esta área".  

El caso del bebé fue detectado en septiembre pasado, pero fue revelado este martes por TWP. Actualmente no se sabe nada del niño, aunque si confirmaron que se recuperó de la enfermedad.

El crecimiento de los casos en niños 

Pese a que al incidente se lo trata como un caso aislado y no hay evidencia de que la variante con N679S u otras del Reino Unido, Sudáfrica y Brasil sean más peligrosas para los niños; existe evidencia que podría sugerir que el coronavirus se extiende entre los más jóvenes. 

Funcionarios de salud en el Reino Unido dijeron que están monitoreando un aumento inusual de infecciones, especialmente entre los niños de 6 a 9 años, que es desproporcionado para su porcentaje de la población. Es más: en Italia los funcionarios han estado desconcertados por un aumento en los casos en la ciudad norteña de Corzano entre los que están en la escuela primaria y aún más jóvenes.

En Reino Unido están monitoreando un aumento inusual de infecciones, especialmente entre los niños de 6 a 9 años

Por si fuera poco, un informe del 9 de febrero en la revista médica BMJ, Israel también ha experimentado “un fuerte aumento de las infecciones por Covid-19 entre los jóvenes, con más de 50.000 niños y adolescentes que dieron positivo en enero, más de lo que Israel vio en cualquier mes durante la primera y segunda oleadas".

En Estados Unidos, los médicos de varios centros médicos importantes informaron un aumento repentino en las hospitalizaciones de niños durante las festividades que fue paralelo a lo que sucedió en los adultos.

Por ahora, no hay evidencia de que esta o cualquier otra variante del coronavirus realmente enferme a los niños o cause síntomas más severos, dijo Alan Beggs a The Washington Post . Pero como los niños son los últimos en la fila para recibir la vacuna, es importante que los científicos lo averigüen.

"El mensaje para llevar a casa es que, como país o sociedad, lo estamos haciendo mal en la identificación de cambios preocupantes en el virus en evolución", dijo Beggs, "y esto es solo más evidencia que debe cambiar".