La pandemia de coronavirus elevó la tasa de desocupación en España desde el 13,8% al 14,4% en el primer trimestre, según la encuesta de población activa (EPA) publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que da cuenta que el total de desempleados (parados) llega hasta los 3,3 millones de personas. 

El organismo aclaró que las cifras no tienen en cuenta los trabajadores afectados por un expediente de regulación temporal de ocupación (ERTE), ya que a efectos estadísticos no se los considera desempleados aunque no hayan trabajado, con lo cual la EPA de este trimestre  no refleja con plenitud el impacto de la pandemia en el mercado laboral.

El número de ocupados se redujo en el trimestre en 285.600 personas, aunque hay otras 562.900 personas que expresaron no haber trabajado. Esta cifra que no tiene precedentes en un primer trimestre del año –según una nota de prensa del INE– refleja el altísimo volumen de trabajadores en situación de ERTE. En cuanto al número de parados, el volumen en 121.000 personas, hasta los 3,3 millones, según reflejan los medios españoles.

La secretaria de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa, Ana de la Cueva, dijo respecto de la suba del desempleo que confía en que “esta situación sea temporal” y pueda recuperarse el mercado laboral en los próximos meses. Sobre las previsiones del Banco de España, De la Cueva ha dicho que el rango de previsiones es muy amplio.

En Catalunya, las estadísticas mostraron un incremento de la tasa de desocupación desde el 10,5% del cuarto trimestre del año hasta el 10,7 por ciento. Los desempleados crecieron en 5.800 mientras los ocupados descendieron en 27.000 personas.

Las estadísticas del INE (Instituto Nacional de Estadística) van en la línea de las previsiones de impacto laboral de la Covid-19 que muestran informes como el del Banco de España o el del think tank Funcas. Este último estimó que la tasa de desocupación alcanzaría su nivel máximo en el segundo trimestre del año y se acercaría al 20 por ciento. El Banco de España estima en el peor de los escenarios que el desempleo alcanzaría el 21,7 por ciento.

El impacto es semejante al que se detectó en el servicio público de empleo (SEPE) en el mes de marzo, cuando los registros mostraron un brusco descenso de la afiliación a la Seguridad Social desde que comenzó la cuarentena el 14 de marzo. En concreto se perdieron más de 800.000 afiliados si bien el número de desocupados sólo se incrementó en unos 21.000.