La segunda parte del juicio de extradición de Julian Assange a Estados Unidos, que debía comenzar el 18 de mayo, será aplazada a una fecha alternativa a consecuencia del coronavirus, según confirmó la magistrada de Westminster que preside el caso, Vanessa Baritser.

"Estoy de acuerdo en revocar esa vista judicial y fijarla en otra fecha", declaró la magistrada en una sesión administrativa que se celebró telemáticamente, y sobre la cual informó el sitio Sputnik Mundo.

El fundador de WikiLeaks no pudo seguir esta sesión preliminar por motivos de salud, según declaró el equipo de su defensa.

La fecha de la reanudación del juicio contra Assange, que está recluido en la prisión de alta seguridad de Belmarsh, en el sureste de Londres, se fijará en otra vista preliminar, prevista en principio para el 4 de mayo.

"El señor Assange encarará la batalla de David contra Goliat con sus manos atadas a la espalda", protestó Edward Fitzgerald, principal letrado del periodista australiano en el proceso contra la orden de entrega a EEUU.

Fitzgerald se refirió a los problemas de comunicación durante la vista y la falta de acceso a su cliente, quien sigue recluido más de 23 horas en la celda debido a las restricciones y precauciones sanitarias contra el Covid-19.

"Aparte de cortas conversaciones por teléfono, no hemos tenido acceso directo al señor Assange desde hace más de un mes", protestó.

Fitzgerald agregó que celebrar por vídeo y conexión telefónica la segunda fase del juicio, en que están llamados a declarar decenas de testigos, no va en el "interés de la justicia transparente".

Baritser había rechazado hasta la fecha todas las reclamaciones de la defensa del australiano, desde la libertad condicional, al arresto domiciliario o aplazamiento del proceso durante la crisis del coronavirus.

La Fiscalía británica, que representa a EE.UU., apoyó plenamente posponer las sesiones judiciales.

La juez aceptó finalmente la nueva realidad de la orden de confinamiento nacional, que el Gobierno espera prolongar en las próximas semanas.

EEUU reclama la extradición del exdirector de WikiLeaks para juzgarlo por 17 presuntos delitos de espionaje y uno de intento de intromisión en sistemas informativos, que se penalizan con hasta 175 años en prisión.