Washington vivió una nueva jornada de protestas tras la muerte de George Floyd en manos de un policía local. Ya suman cuatro días seguidos de revueltas en más de 20 ciudades norteamericanas, y la Casa Blanca tuvo que cerrar de emergencias.

Los manifestantes denuncian que la muerte de George Floyd es un acto de "discriminación racial" y exigen que se tomen medidas para evitar que sucesos así se repitan y que los otros tres agentes que estuvieron durante la represión sean llevados ante la justicia.

En tanto, en la ciudad Minneapolis, las autoridades ordenaron el "toque de queda" desde las 20 hasta las 6 am durante este fin de semana, sin embargo las protestas se acentuaron. 

Lejos de llevar tranquilidad, el presidente Estados Unidos, Donald Trump cargó contra los manifestantes y alertó que "cuando empiezan los saqueos, empiezan los disparos".

"Estos matones están deshonrando la memoria de George Floyd y no dejaré que eso suceda. Acabo de hablar con el gobernador Tim Walz y le he dicho que el ejército está de su lado hasta el final. Ante cualquier dificultad asumiremos el control pero, cuando empiezan los saqueos, empiezan los tiroteos. ¡Gracias!", enfatizó el magnate vía twitter.

Además de Washington y Minneapolis, también hubo enfrentamientos en Nueva York, Los Ángeles, Chicago, Denver, Houston, Louisville, Phoenix, Columbus y Memphis.

En Atlanta, se destrozaron edificios y se incendió un vehículo policial cuando los manifestantes intentaron ingresar a las oficinas de la cadena de noticias CNN y el gobernador de Georgia declaró el estado de emergencia.