El bloque conservador liderado por Angela Merkel criticó la decisión de la canciller alemana de entregar el ministerio de Finanzas a la Unión Socialdemócrata (SPD) para asegurarse la reedición de la coalición que gobernó en los últimos 12 años a la principal economía europea.

"¡Puf! Al menos tenemos aún la Cancillería", tuiteó el abogado de la Unión Democristiana (CDU) Olav Gutting, un día después del final de unas largas negociaciones en las que el SPD, el socio menor del futuro gobierno, consiguiera las carteras de Finanzas, Relaciones Exteriores, Justicia, Familia y Trabajo, y Desarrollo Social.

La oferta de Merkel busca sobre todo convencer a las bases del SPD, que se oponen a una coalición con los conservadores y que tendrán la última palabra sobre el acuerdo.