Veinte años después de ocupar Afganistán, las tropas de Estados Unidos se retiraron del país y el efecto fue inmediato. Bastó apenas un mes de ofensiva talibán para que el gobierno afgano se retirara y le dejara vía libre al grupo islámico, que ahora ocupa el poder y genera terror en la población. Desde 2001 hasta 2021, Estados Unidos no ahorró gastos en su denominada guerra contra el terrorismo y, según datos oficiales del Gobierno, el costo total de la ocupación fue de alrededor de un billón de dólares

Los últimos aviones del ejército estadounidense todavía están en el aeropuerto de Kabul, que fue el escenario de escenas trágicas que demostraron la desesperación de miles de afganos por la llegada de un nuevo gobierno talibán. Estos aviones formaron parte de los más de 820.000 millones de dólares que el Departamento de Defensa calculó en gasto militar. A ese dinero se suman los 131.000 millones de dólares que se usaron para reconstruir varias agencias, incluido el Departamento de Estado. 

Los impresionantes números fueron en un aumento constante entre 2002 y 2012, siendo la gestión de Barack Obama la que más dinero utilizó en Afganistán. El primer año de las tropas estadounidenses, enviadas tras el atentado a las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001 tuvo un gasto de apenas 20.000 millones de dólares. Aunque el gasto parece gigantesco, no es ni un cuarto de los 98.000 millones que se gastaron en 2012, cuando el ejército alcanzó un máximo de 140.000 efectivos en territorio afgano. En cambio, el año pasado solo había 4.000 soldados estadounidenses.

Un gráfico elaborado por la BBC muestra la evolución del gasto militar en Afganistán

Aunque los datos oficiales no siempre incluyen fuerzas de operaciones especiales y otras unidades temporales, no solo había tropas estadounidenses en Afganistán. Otros países también formaron parte de la presencia de tropas extranjeras en el país, incluidos otros miembros de la alianza de la OTAN, que mantuvo una fuerza de 13.000 efectivos para ayudar a entrenar a las fuerzas afganas y apoyar las operaciones antiterroristas después de terminar formalmente su misión de combate en diciembre de 2014. Esto incluyó a partir del último trimestre de 2020 más de 7.800 ciudadanos estadounidenses, según una investigación del Congreso de EE.UU.

¿Por qué el gasto disminuyó a partir de 2012? A medida que el ejército estadounidense cambió su enfoque de las operaciones ofensivas y se concentró más en entrenar a las fuerzas afganas, los costos cayeron drásticamente. Así, para 2018, el gasto anual fue de alrededor de 45.000 millones, dijo un alto funcionario del Pentágono al Congreso ese año, citado por NewStatesman.

El costo de Afganistán podría ser mucho mayor

Pese a que los cálculos oficiales dejan un en claro que el gasto total de la ocupación estadounidense fue de un poco más de un billón de dólares, algunos estudios sugieren que la cifra real podría triplicar ese total. El proyecto Costs of War, realizado por investigadores de la Universidad de Brown en Rhode Island, estimó que entre 2001 y 2021 la guerra costó 2,26 billones de dólares.

¿De dónde sale ese número? Su estimación incluye la factura de las operaciones en Pakistán, la deuda de guerra y el apoyo proporcionado a los veteranos, que están excluidos de los recuentos oficiales. La mayor parte del dinero gastado en Afganistán fue destinado a operaciones de contrainsurgencia y a las necesidades de las tropas, como alimentos, ropa, atención médica, sueldos especiales y prestaciones, informó la BBC.

Casi 90.000 millones de dólares fueron a las fuerzas afganas

De los 143.270 millones de dólares en actividades de reconstrucción en Afganistán, más de la mitad (88.320 millones de dólares) se gastaron en fortalecer las fuerzas de seguridad afganas, incluido el Ejército Nacional Afgano y la fuerza policial. Otros 36.000 millones fueron para gobernanza y desarrollo, mientras que también se asignaron cantidades más pequeñas para esfuerzos antidrogas y para ayuda humanitaria.

Los números no cerraban: faltaban casi 20.000 millones de dólares. ¿A dónde fueron? Según un informe del Congreso estadounidense de octubre de 2020, el organismo de control responsable de la supervisión de los esfuerzos de reconstrucción en Afganistán estimó que se habían perdido más de USD 19.000 millones por despilfarro, fraude y abuso entre mayo de 2009 y el 31 de diciembre de 2019.

El Reino Unido y Alemania, que tenían el mayor número de tropas en Afganistán después de Estados Unidos, gastaron aproximadamente 30.000 millones y 19.000 millones de dólares respectivamente en el transcurso de la guerra. 

A pesar de retirar casi todas sus tropas, Estados Unidos y la OTAN prometieron un total de 4.000 millones de dólares por año hasta 2024 para financiar las propias fuerzas de Afganistán. En lo que va del año, la OTAN ha enviado suministros y equipos por valor de 72 millones de dólares a Afganistán.

La pérdida de vidas por el conflicto de Afganistán, otra estadística a tener en cuenta

Desde que comenzó la guerra contra los talibanes en 2001, hubo más de 3.500 muertes de la coalición, de las cuales más de 2.300 fueron soldados estadounidenses. Más de 450 soldados británicos murieron y otros 20.660 efectivos estadounidenses fueron heridos en acción.

Por cruentos que parezcan, estos números no son nada comparados con la  pérdida de vidas entre las fuerzas de seguridad afganas y la población civil. El presidente Ghani dijo en 2019 que más de 45.000 miembros de las fuerzas de seguridad afganas habían sido asesinados desde que asumió la presidencia cinco años antes.

La investigación de la Universidad de Brown en 2019 estimó que la pérdida de vidas entre el ejército y la policía nacionales en Afganistán fue de más de 64.100 desde octubre de 2001, cuando comenzó la guerra.

Y según la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (Unama), casi 111.000 civiles han resultado muertos o heridos desde que comenzó a registrar sistemáticamente las víctimas civiles en 2009.