Al menos 45 personas murieron y 757 fueron detenidas en Sudáfrica en los violentos disturbios que sacuden al país por quinto día consecutivo y pese al despliegue de soldados en las provincias afectadas, tras el encarcelamiento por 15 meses del expresidente Jacob Zuma, acusado de desacato.

Según informaron las autoridades, los incidentes que derivaron en una oleada de saqueos masivos y vandalismo, se concentran en la oriental provincia de KwaZulu-Natal, de donde es originario Zuma y su mayor bastión de apoyo político, y en la populosa Gauteng, donde se encuentran las ciudades de Pretoria y Johannesburgo, la capital económica del país.

"Ningún descontento o circunstancias personales de nuestro pueblo dan el derecho a nadie a saquear, vandalizar y hacer lo que quieran e incumplir la ley", afirmó el ministro de Seguridad, Bheki Cele, en una rueda de prensa en la que informó el arresto de 757 personas en todo el país, reprodujo la agencia de noticias AFP.

Cele, quien es objeto de duras críticas por la incapacidad de las fuerzas de seguridad de prever y manejar la ola de vandalismo, advirtió que los afectados por los incidentes no deben tomar ahora la justicia por su mano.

El presidente Cyril Ramaphosa anunció el envío de tropas para auxiliar a una policía desbordada por los disturbios y para "restaurar el orden".

Saqueos

Mientras tanto, el balance de víctimas fatales continúa aumentando.

Los primeros incidentes, con rutas bloqueadas y camiones incendiados, se produjeron el viernes, al día siguiente del encarcelamiento de Zuma, condenado a una pena de 15 meses de prisión en firme por desacato a la justicia. 

Los disturbios continuaron anoche, especialmente en Soweto, inmenso township (áreas desfavorecidas reservadas a personas "no blancas") al oeste de Johannesburgo.

Cele aseguró que la policía garantizaría que la situación "no se deteriore aún más", aunque mientras tanto continuaban los saqueos de tiendas en Johannesburgo y Pietermaritzburgo, la capital de la provincia de Kwazulu-Natal.

Zuma, de 79 años y presidente entre 2009 y 2018, fue condenado por desacato a la justicia a fines de junio por el Tribunal Constitucional.