El Gobierno del presidente Jair Bolsonaro realizaba este viernes negociaciones de último momento con el del primer ministro de India, Narendra Modi, para permitir a un avión brasileño buscar 2 millones de vacunas de AstraZeneca-Oxford que fabrica un laboratorio indio en Mumbai, informaron fuentes gubernamentales.

Las negociaciones de urgencia se dieron tres días después de que se comprobaran resultados decepcionantes en el país en los ensayos clínicos con la vacuna china CoronaVac, que mostró una eficacia apenas mayor al 50%.

Coronavac: la vacuna china decepcionante

El martes último, los responsables del Instituto Butantan de San Pablo, revelaron resultados decepcionantes para los ensayos clínicos que coordinaron en el país sobre la CoronaVac, una de las vacunas chinas, en este caso producida por el laboratorio privado Sinovac.

En rueda de prensa, el director médico de investigación clínica del Butantan, Ricardo Palacios, informó que la eficacia global de la vacuna es del "50,38%".

El porcentaje mínimo de eficacia de una vacuna recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y por la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), el órgano regulador en Brasil, es del 50 por ciento, con lo cual la CoronaVac, por un mínimo margen, podrá ser aprobada para su aplicación.

Sin embargo, la semana pasada, el Instituto Butantan ya había divulgado que la vacuna tuvo un 78% de eficacia en casos leves y del 100% en casos moderados, lo que significa que protege de complicaciones más severas y muertes. En base a ese dato, había pedido su registro para que sea aplicada en Brasil

Por eso, los nuevos resultados difundidos generaron decepción en la opinión pública y sembraron dudas sobre la eficacia que tendría este antídoto en el nuevo plan de vacunación que Brasil espera iniciar la semana próxima.

Hasta ahora, el país cuenta con las 6 millones de vacunas de la CoronaVac que hay en un hangar del aeropuerto de Guarulhos, importadas por el estado de San Pablo.

"La vacuna es extremadamente segura, nadie se convertirá en otra cosa que no sea un ser humano protegido", destacó de todos modos Palacios, en una referencia irónica a las palabras de Bolsonaro, que lanzó desconfianza sobre las inmunizaciones diciendo que las personas que se vacunaran podían convertirse en caimanes.

Los responsables del Butantan, no obstante, asumieron que aún no consiguieron determinar cuánto tiempo durará la inmunidad de los individuos vacunados y que es posible que haya que revacunar para garantizar que se prolongue esa protección.

Brasil negocia con AstraZeneca

En este contexto, fuentes del Palacio de Itamaraty (Ministerio de Relaciones Exteriores) citadas por Folha de Sao Paulo indicaron que el canciller Ernesto Araújo realizaba llamados telefónicos para tener confirmada la partida de un avión de la aerolínea Azul que espera para despegar desde Recife, Pernambuco, a las 23 de este viernes.

Según Folha, habrá una resolución "en los próximos días", pero la operación aún no fue descartada por el gobierno de Brasil, que hizo un acuerdo con AstraZeneca y pidió el registro de la vacuna para uso de emergencia el viernes pasado ante la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria.

El avión debía partir el jueves pero el despegue fue postergado para este viernes.

En Nueva Delhi, el diario The Times of India informó que el portavoz de la Cancillería india, Anurag Srivastava, dijo que es "demasiado temprano" para que India exporte vacunas cuando comienza su vacunación este sábado.

Bolsonaro pidió el lunes en una carta a Modi una urgente resolución para poder ir a buscar las dosis producidas en Mumbai por el Instituto Serum.

Brasil cuenta con estas vacunas negociadas por el federal laboratorio Fiocruz para poder iniciar la vacunación la próxima semana, esperando que Anvisa apruebe el domingo.

La vacuna china en Argentina

Los decepcionantes resultados de los ensayos clínicos en San Pablo quedaron en la mira de las autoridades argentinas, ya que, según trascendidos, la Cancillería de Felipe Solá negocia con el laboratorio SinoVac para traer dosis de la CoronaVac.

Sin embargo, cabe aclarar que la principal negociación entre la Casa Rosada y Beijing se da no por esta sino por otra de las vacunas chinas que existen actualmente: la producida por el laboratorio estatal Sinopharm, que hasta ahora mostró una eficacia del 79%.

El Gobierno espera adquirir en total unas 30 millones de dosis de parte de Sinopharm, de las cuales 1 millón podrían llegar antes de fin de mes. De hecho, Alberto Fernández pretende darle impulso a las negociaciones y por eso la semana pasada intercambió cartas con el líder chino, Xi Jinping, en las cuales se tocó el tema de la vacuna.

En paralelo, en Argentina se desarrolla también un ensayo clínico de otra de las vacunas diseñadas en China: la del laboratorio Cansino Biologics, que está siendo testeada a través de la Fundación Huésped. Los estudios en fase III con este antídoto fueron iniciados en diciembre último.