El gobernador neoyorquino, Andrew Cuomo, declaró en emergencia varias zonas del estado y la ciudad de Nueva York por la ola polar que azota a la Costa Este de Estados Unidos.

El estado de emergencia afecta a toda la región sur del estado, que incluye la ciudad de Nueva York y la zona de Long Island, y permite a las autoridades adoptar decisiones que se antepongan a las de las administraciones locales.

El fenómeno climático, con intensas nevadas y fuertes vientos, se registra a lo largo de un frente que abarca desde el norteño estado de Maine hasta Carolina del Norte, y provocó hasta el momento 17 muertes, cortes de electricidad y cierres de aeropuertos, lo que obligó a que se declarara el estado de emergencia en varias ciudades.

La tormenta fue provocada por un rápido e inusual descenso de la presión barométrica, conocida como ciclón extratropical o ciclogénesis explosiva, popularizada en los medios como ciclón bomba, que generó postales inéditas como las cataratas del Niágara parcialmente congeladas y la zona tropical del estado de La Florida bajo nieve.