A tres días del cierre parcial del gobierno de Estados Unidos por falta de fondos, la minoría demócrata en el Senado llegó a un acuerdo con el oficialismo para dar media sanción a una nueva ley presupuestaria temporal, que permitirá reabrir el gobierno federal al menos por las próximas dos semanas y media, con el compromiso republicano de aprobar una ley que proteja a los "soñadores".

La votación más significativa fue la primera, la que requiere 60 votos, nueve más de lo que posee el oficialismo republicano, que además perdió el apoyo en este tema de varios de sus senadores. Después de semanas de intentos infructuosos, el resultado final fue 81 a 18.

Acto seguido, los senadores comenzaron el procedimiento para dar media sanción a una ley presupuestaria parche que mantenga en funcionamiento el gobierno federal hasta el 8 de febrero próximo.

"A todos los soñadores que nos están mirando, no pierdan la esperanza", sentenció uno de los protagonistas de esta disputa, el senador demócrata Dick Durbin, poco después de que el líder de su bancada, Chuck Schumer, anunciara que darían los votos para reabrir el gobierno, según el canal de televisión legislativo Cspan.

Schumer mismo había destacado ese compromiso cuando garantizó los votos: "En unas horas, el gobierno federal volverá a abrir. Pero el liderazgo republicano tiene 17 días para encontrar una solución para los soñadores".

Los llamados soñadores son cerca de 800.000 jóvenes inmigrantes que llegaron al país con sus familias cuando eran menores y se quedaron de manera ilegal. El gobierno de Barack Obama no les abrió un camino a la legalización definitivamente, pero sí creó un programa -el DACA- para que puedan estudiar y trabajar sin temor a ser deportados.

En septiembre pasado Trump no renovó ese decretó de Obama y le pidió al Congreso que defina la situación de esos jóvenes por ley.

El tiempo pasó y la mayoría republicana, que domina ambas cámaras, no impulsó ningún proyecto de ley.

Por eso, tras dar los votos para aprobar las últimas tres leyes parches -necesarias luego que el oficialismo no lograra aprobar el presupuesto anual que debía comenzar a regir en octubre pasado-, la oposición demócrata ató la legalización de los miles de soñadores a apoyar la actual y cuarta ley parche para mantener funcionando al gobierno.

El líder de la mayoría republicana en la Cámara Alta, Mitch McConnell, hizo su parte: prometió que ni bien aprueben los fondos, comenzarán a debatir una ley migratoria y que entrará en vigor antes de la primera semana de marzo, cuando vence formalmente el programa de DACA.

Finalmente, el oficialismo y la oposición llegaron a un acuerdo para que 800.000 empleados públicos federales vuelvan a trabajar y cobrar sus sueldos y para que el gobierno de Trump funcione en toda su capacidad. Pero el clima de debate sigue siendo tenso y el plazo máximo para el próximo acuerdo es de apenas 17 días.