El cierre del Congreso Mundial de Telecomunicaciones se postergó hasta última hora de hoy, ante los esfuerzos de las delegaciones de los 140 países para acercar posiciones en temas tales como ciberseguridad, privacidad y regulación de los proveedores de contenido, entre otros. 

"Nunca tuvimos una conferencia tan combativa”, señalaron diferentes participantes de las delegaciones de América, Europa y los países árabes. 

El encuentro comenzó el 9 de octubre con la apertura a cargo del ministro argentino de Modernización, Andrés Ibarra, quien debía realizar el cierre este mediodía, pero la falta de consenso en la redacción final del documento de Buenos Aires, llevó a postergarlo hasta, estimaron, después de las 18, a cargo del presidente de la Conferencia, Oscar González. 

Uno de los temas que dividió aguas en la Conferencia fue la regulación de los proveedores de contenido como Netflix y que resucitó los argumentos de las empresas operadoras que desde los 90' piden que los proveedores de servicios que se montan sobre sus redes paguen más impuestos o simplemente inviertan en infraestructura. 

Esta vez el argumento de “que inviertan en redes” no fue expuesto por los bloques que tienen entre sus filas a las operadoras más grandes (América y Europa) sino de los países occidentales, más Rusia y los países árabes. 

La fractura se expuso también para la posición de la UIT sobre ciberseguridad y cibervigilancia, por la necesidad de establecer normas para proteger la privacidad de los usuarios. 

Ademas cibervigilancia se incluye en la problemática de internet de las cosas, y en este caso la preocupación de los países pasa por tener la libertad de definir sus propias reglas para la asignación de espectro radioeléctrico para estas actividades. 

González, aclaró que las resoluciones de la UIT no son vinculantes, sino sugerencias que los países pueden o no llevar adelante.

Delegados del bloque europeo indicaron a su vez, que “fue propuesta de la delegación argentina no duplicar tareas, dado que la UIT cuenta con grupos específicos para tratar los temas técnicos, lo que permitió distender la tensión de las discusiones de las últimas doce horas”. 

Con más de 1.200 participantes, la Conferencia consensuó por unanimidad declarar que “las telecomunicaciones y las tecnologías de la información (Tics) universalmente accesibles, asequibles y seguras constituyen de manera fundamental a la consecución de las Líneas de Acción de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información y de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y al desarrollo de la sociedad mundial de la información y la economía digital”. 

Esto significa que se revaloriza como un servicio indispensable para la sociedad actual que los habitantes tengan acceso a internet a costos que pueda solventar. 

En esa línea se ubica el acuerdo alcanzado entre el ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) y la ONG Internet Society, para montar redes comunitarias en los parajes y pueblos sin conexión a internet. 

Durante el encuentro se compartieron experiencias de países en sesiones paralelas sobre ciberseguridad, género, habilidades digitales para el empleo juvenil, telecomunicaciones de respuesta de emergencia, finanzas digitales y cibersalud.

El documento final contendrá el compromiso de los delegados en acelerar la expansión y utilización de infraestructuras, aplicaciones y servicios de telecomunicaciones y TIC para construir y seguir desarrollando la sociedad de la información y cerrar la brecha digital. 

Argentina fue organizador de este encuentro por segunda vez en la historia de UIT.


Según datos del Ministerio de Modernización, en el país se cuentan hoy 15,6 millones de usuarios de telecnología 4G (internet móvil); lo que significa que un 37% de la población utiliza este servicio, la penetración más alta de la región detrás de Uruguay. 

"Si a este índice sumamos el acceso a 3G, podemos decir que el 80% de los argentinos acceden a la banda ancha móvil”, indicaron en la certera ministerial, aunque las velocidades de 3G no llegan a considerarse del nivel de una conexión de alta velocidad (o banda ancha) . Por otro lado, hoy son 7 millones los hogares con acceso a internet.

El Plan de Modernización se propone mejorar la velocidad de 3,5 millones de ellos y alcanzar dos millones de nuevos accesos entre 2017 y 2020, indicaron.