Senadores de Brasil denunciaron este lunes al presidente Jair Bolsonaro ante el Supremo Tribunal Federal por supuestamente haber ocultado un delito cometido en la compra de 20 millones de dosis de la vacuna india Covaxin contra el coronavirus (Covid-19). 

El escándalo explotó el viernes pasado, cuando el diputado oficialista Luis Miranda testificó ante la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) y acusó al exministro de Salud de Brasil, Ricardo Barros, de cometer irregularidades en la gestión de la pandemia. Además, aseguró que el Presidente estaba al tanto del asunto. El diputado informó a la Comisión sobre un contrato sobrefacturado para la compra de vacunas Covaxin por 15 dólares la unidad, más de 1.000% del valor original.

Barros relató que Bolsonaro lo recibió en su despacho el 20 de marzo, le confió que sabía de la irregularidad y le adjudicó la responsabilidad al diputado Barros, líder del Gobierno en la Cámara Baja. "Bolsonaro me dijo: 'otra vez Barros metido en estas cosas'", contó.

Tras el testimonio del diputado, la opisición anticipó para el sábado próximo manifestaciones para pedir la renuncia de Bolsonaro por "genocidio sanitario" y este lunes se confirmó la denuncia al Jefe de Estado. 

El líder de la oposición en el Senado, Randolfe Rodrigues, presentó este lunes la denuncia contra Bolsonaro y declaró que "el presidente de la República no tomó ninguna medida después de saber de un gigantesco caso de corrupción en el Ministerio de Salud".

A partir de ahora, la corte suprema deberá decidir si pide a la Fiscalía General de la República abrir una investigación sobre el caso, que involucra a aliados del presidente Bolsonaro como articuladores para firmar un contrato sobrefacturado con una farmacéutica local importadora de vacunas Covaxin.

La respuesta de Bolsonaro

El presidente brasileño refutó los dichos de Miranda y negó la responsabilidad en los sobreprecios facturados en la compra de las vacunas contra el Covid-19. 

"Son 22 ministerios, no tengo cómo saber lo que ocurre, confío en mis ministros y no hicimos nada equivocado", dijo Bolsonaro a militantes en la puerta del Palacio de la Alvorada, la residencia presidencial. 

"Acá (Palacio Alvorada) viene todo tipo de gente, yo recibo a todo el mundo, yo ni sabía cómo estaban las tratativas por la Covaxin", aseguró. 

De todas maneras, el presidente admitió haberse reunido con Miranda el 20 de marzo, pero negó que en ese encuentro haya reconocido que sabía sobre irregularidades del exministro de Salud.

Bolsonaro aseguró que el escándalo se relaciona directamente con la intención de desestabilizarlo y además, dijo que el "contrato sobrefacturado" para la compra de la vacuna del laboratorio indio Bharat Biotech no fue ejecutado. "Es la corrupción virtual", ironizó.

Según el relato de Luis Miranda, la compra por 20 millones de dosis de las vacunas contra el coronavirus Covaxin no se concretó porque Ricardo Miranda, hermano del diputado que oficializó la denuncia, es funcionario del Ministerio de Salud y frenó la sobrefacturación.