No sé si se daban cuenta de que yo era una persona”, fue una de las múltiples declaraciones que decenas de mujeres hicieron a Amnistía Internacional (AI), que denunció en un reporte agresiones sexuales y violaciones sistemáticas por parte de soldados etíopes y fuerzas aliadas en el conflicto de Tigray, Etiopía, donde se enfrentan el Gobierno y los independentistas de la región. 

La responsable del documento, Donatella Rovera, dijo que los responsables de las atrocidades parecieron actuar sin miedo a ser castigados: "Desde el principio, a todas estas fuerzas, en todas partes y durante un largo periodo de tiempo, les pareció perfectamente bien cometer estos crímenes porque claramente pensaban que podían hacerlo con impunidad, nada se lo impedía".

El informe llega en un momento donde el gobierno de Etiopía pidió esta semana a "todos los etíopes capaces" que se unan al ejército para detener el resurgimiento de las fuerzas de la región de Tigray "de una vez por todas", en un aparente abandono de su alto el fuego unilateral en junio. Además, AI buscó poner en casos concretos lo que es una sospecha cada vez más grande: el uso de la violación como arma de guerra. 

Muchas mujeres no denunciaron las violaciones porque casi no hay centros de salud en pie (AP)

Sin embargo, la investigadora no quiso especular en declaraciones a la agencia AP sobre si algún líder había dado autorización para las violaciones, que según el informe pretendía humillar a las mujeres en particular y a su grupo étnico de Tigray en general. En sus años de trabajo investigando atrocidades en todo el mundo, señaló Rovera, éstas estaban entre las peores.

Según datos de centros de salud en Tigray, sólo entre febrero y abril hubo más de 1.200 casos de violaciones, aunque ese número podría ser muy distante de la realidad. La guerra civil en Etiopía, que ya lleva nueve meses, no permite sacar una cifra concreta, ya que la mayoría de los centros sanitarios de la región de 6 millones de personas fueron saqueados o destruidos. Las cifras son probablemente “una pequeña parte” de la realidad, dijo AI. 

Atrocidades impunes de los ejércitos en la guerra de Etiopía

El informe de AI, basado en los relatos de 63 mujeres y profesionales médicos de Tigray, detalló cómo las mujeres fueron sometidas habitualmente a mutilaciones, violaciones colectivas, esclavitud sexual y otras formas de tortura por parte de miembros del ejército de Etiopía, la Fuerza de Defensa Nacional de Etiopía; las Fuerzas de Defensa de Eritrea, aliadas del gobierno de Ahmed; y milicianos amharianos mientras continúa el conflicto de Tigray.

“La violación comienza a los 8 años y va hasta los 72”, dijo una mujer a AI. “Está tan extendido que lo sigo viendo por todas partes, miles. Esta violación es en público, frente a la familia, los maridos, frente a todos. Les cortan las piernas y las manos, todo de la misma manera", agregó.

Muchas mujeres huyeron del país

En cambio, Amnistía no recibió acusaciones contra las fuerzas de Tigray, que recuperaron el control de buena parte de la región a finales de junio y desde entonces se internaron a las regiones de Amhara y Afar en lo que describen como un intento de romper el bloqueo a su tierra y presionar al primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, para que renuncie.

Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, dijo: "La gravedad y la magnitud de los crímenes sexuales cometidos son particularmente escandalosas, equivalen a crímenes de guerra y posibles crímenes de lesa humanidad. Se burla de los principios centrales de la humanidad".

“Está claro que la violación y la violencia sexual se han utilizado como arma de guerra para infligir daños físicos y psicológicos duraderos a mujeres y niñas en Tigray. Cientos han sido sometidos a tratos brutales destinados a degradarlos y deshumanizarlos", lamentó Callamard.

Según investigadores de la Universidad de Gante de Bélgica, se han reportado al menos 10.000 muertes y 230 masacres. Miles han sufrido horribles abusos, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas ( ONU).

Solo tres soldados fueron condenados por delitos sexuales

El gobierno indicó este año que tres soldados habían sido condenados y otros 25 estaban acusados de violación y otros delitos de violencia sexual. Pero Amnistía dijo que no se había dado información sobre esos juicios ni sobre otras medidas para llevar a los responsables ante la justicia.

El gobierno etíope no ha permitido el acceso de investigadores de derechos humanos a la región de Tigray, aunque hay una investigación conjunta sobre supuestas atrocidades en marcha de la oficina de derechos humanos de Naciones Unidas y la Comisión de Derechos Humanos de Etiopía.