Los equipos de salvamento de Taiwán trabajaban contra reloj para encontrar supervivientes del terremoto de 6,4 grados en la escala de Richter que hizo temblar el martes por la noche la isla, y dejó un saldo de siete muertos, 256 heridos y 76 desaparecidos.

Las zonas más afectadas fueron las cercanas a la ciudad de Hualien, sobre la costa este del país, aunque el fuerte temblor se sintió en toda la isla y provocó el pánico entre la población.

Los equipos de emergencia ya rescataron a 227 personas que se encontraban atrapadas en los edificios más dañados de Hualien, informó el Centro de Respuesta a Emergencias de Taiwán. Pero la ola de frío que golpea la zona dificulta las tareas de rescate, en las que participan 644 militares y más de 750 efectivos de la policía y los bomberos, indicó el primer ministro taiwanés Lai Ching-te.