La Fiscalía de Suiza cifró en 82 millones de euros los negocios que presuntamente compartían el rey emérito de España, Juan Carlos I, y la empresaria alemana Corinna Larsen, según adelantó el diario La Vanguardia.

Según la investigación de las autoridades suizas, el monarca y su ex amante tenían en común varias sociedades, cuentas y fundaciones con ingresos procedentes de Kuwait, Bahréin, Arabia Saudí, México y Marruecos.

Así consta en la documentación del fiscal suizo Yves Bertossa remitida a la Audiencia Nacional de España, a la que tuvo acceso el periódico español.

Corinna zu Sayn-Wittgenstein, de soltera Larsen, está investigada en Suiza por un supuesto blanqueo de capitales que presuntamente implica al antiguo Jefe de Estado de España.

El informe explica cómo parte de los fondos investigados pasaron por cuentas vinculadas al monarca, a través de fundaciones, o fueron derivados por estructuras mercantiles a cuentas de su compañera sentimental.

En una ocasión Larsen cobró 4,1 millones de euros por unos supuestos trabajos en Kuwait y obtuvo terrenos por valor de 1,6 millones de euros por una donación del rey de Marruecos.

La primera transferencia se hizo pocos días después de que Juan Carlos I viajara a Kuwait, en noviembre de 2009, por invitación del jeque Sabah Ahmad Sabah.

Un año antes, en 2008, el monarca había contactado con su gestor, Arturo Fasana, y el abogado de Ginebra Dante Canonica para crear una estructura que le permitiera recibir una donación de la monarquía de Arabia Saudí.

Fue entonces cuando se creó la Fundación Lucum, a la que se transfirieron 65 millones de euros que en 2012 terminaron en manos de Larsen.