El ministro de Finanzas de Kenia, Henry Rotich, fue arrestado y será imputado junto a otras 27 personas por cargos de corrupción y malversación en la construcción. Está acusado por la construcción de dos presas a cargo de la compañía italiana CMC Di Ravenna que fueron presupuestadas en 440 millones de euros. Sin embargo, el Ministerio de Finanzas acabó destinando a estos proyectos unos 600 millones.

Junto a Rotich serán imputados otros 27 altos cargos públicos y privados, entre ellos el director de la compañía italiana, Paolo Porcelli, el secretario de Rotich en el Ministerio de Finanzas, Kamau Thugge, o el inspector general de corporaciones estatales Titus Muriithi. La acusación de Rotich puede causar estragos entre la élite política, nada acostumbrada a medidas semejantes contra la corrupción. Es la primera vez que un alto cargo es apresado por estos temas.