El alcalde de Río de Janeiro (Brasil), Marcelo Crivella, fue detenido en su domicilio por la Policía Civil tras ser acusado de participar de una presunta red de sobornos ligados a contratos públicos fraudulentos, según la denuncia presentada por el Ministerio Público.

El pastor evangelista, uno de los principales aliados del presidente, Jair Bolsonaro, está implicado en aparentes casos de corrupción que se habrían producido en la campaña que lo llevó a la Alcaldía en 2016. Al respecto, las autoridades también investigan si, una vez en el cargo, recibió comisiones de empresas a cambio de contratos con el Ayuntamiento.

Tras el pedido de la Fiscalía y la orden de la jueza Rosa Macedo Guita, fueron apresadas otras cinco personas por esta causa, conocida como el "Cuartel General de la Coima". Entre los detenidos se destacan Mauro Macedo, extesorero de la campaña de Crivella a la reelección en noviembre pasado, y el excomisario Fernando Moraes, quien condujo la división antisecuestros de la Policía local. 

Para llevar adelante la denuncia, se tomó el testimonio de un cambista ilegal de divisas detenido en 2018, quien terminó siendo el delator: sostuvo que Crivella formaba parte de una red liderada por el empresario Rafael Alves. De hecho, se sospecha que Alves tenía una oficina para atender a personas con contratos con la administración pública, cobrando dinero irregular para las renovaciones. 

El intendente es el máximo referente del partido Republicanos con funciones ejecutivas, un frente ligado a la Iglesia Universal. Esa importante organización evangélica posee muchos establecimientos y medios de comunicación en América Latina. Los hijos del jefe de Estado, el senador Flávio Bolsonaro y el concejal Carlos Bolsonaro, están afiliados al mismo bloque político.

El dirigente fue aprehendido a tan solo nueve días de dejar su cargo al frente de la ciudad, una de las más importantes de Brasil. El exalcalde de centroderecha, Eduardo Paes, lo derrotó en los últimos comicios y tomará su lugar desde el 1 de enero. 

Entre tanto, las autoridades judiciales deben determinar si Crivella permanecerá privado de su libertad durante el último tramo de su mandato. Al momento de su detención, el político expresó: "Nadie hizo más que yo contra la corrupción en Río de Janeiro".