El rapero catalán Pablo Hasel fue detenido hoy por la policía, tras atrincherarse en la Universidad de Lérida para evitar cumplir una controvertida condena a prisión por sus tuits y canciones contra la monarquía y las fuerzas de seguridad, horas después de que la justicia española se negara a investigar la fortuna oculta del autoexiliado rey emérito Juan Carlos de Borbón.

"¡No nos van a parar nunca, no nos van a doblegar!", gritó el artista, mientras la policía lo escoltaba fuera de la casa de estudios ubicada en Cataluña, donde se había encerrado ayer con una decena de activistas. En tanto que Unidas Podemos, una de las fuerzas que conforma la coalición gobernante en España junto al PSOE, anunció que pedirá el indulto del artista.

"Entendemos que no puede ser normalidad democrática que, mientras se cierra la investigación por la presunta corrupción en la monarquía, se encarcele a quien la critica en canciones", aseguró el vocero  parlamentario de UP, Jaume Asens, solo unos días después de que su líder, el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, dijera, sobre la situación de los independentistas catalanes presos, que no hay "plena normalidad democrática".

Asens anticipó que la posición de los ministros de Unidas Podemos que forman parte del Gobierno de coalición será "favorable" a la concesión del indulto al rapero, en coherencia con la posición que llevan manifestando hace tiempo en favor del derecho a la libertad de expresión del cantante. Precisamente, la Mesa del Congreso aprobó un proyecto de ley que Unidas Podemos registró para derogar delitos de opinión, que Asens confía en que se tramite por procedimiento de urgencia.

"Muerte al Estado fascista" gritó antes de que los Mossos d'Esquadra (policía regional) lo ingresaran al vehículo policial, entre abucheos de seguidores que protestaban en esta ciudad, situada 150 kilómetros al oeste de Barcelona, informó la agencia de noticias AFP.

La detención ocurre cuatro días después de que terminara el plazo que le dio la Audiencia Nacional, un alto tribunal con sede en Madrid, para entrar voluntariamente en la cárcel a cumplir la condena de nueve meses por "enaltecimiento del terrorismo" e "injurias a la corona".

En varios tuits, el rapero arremetió contra la monarquía y llamaba, por ejemplo, "mercenarios de mierda" a las fuerzas policiales y las acusaba de torturar y asesinar a manifestantes e inmigrantes.

También llamó "mafioso" al rey emérito Juan Carlos I, en un momento en el que la monarquía española volvió a estar en el ojo del huracán por sospechas de corrupción.

Hasel recibió apoyos desde ámbitos como el intelectual, cultural, artístico y periodístico, con manifiestos firmados entre otros por el cineasta Pedro Almodóvar o el cantante Joan Manuel Serrat, mientras que organizaciones como Amnistía Internacional (AI) consideraron injusto y desproporcionado el encarcelamiento.

Varios grupos de activistas están organizando concentraciones para protestar contra el arresto.

Ante el escándalo, el Gobierno del socialista Pedro Sánchez prometió la semana pasada que plantearía "una revisión de los delitos relacionados con excesos en el ejercicio de la libertad de expresión", con el objetivo de que se impongan penas "disuasorias" y no de cárcel.

Hasel, de 33 años, es uno de los 15 artistas españoles que en los últimos años fueron víctimas de censura en España, donde el anterior Gobierno conservador de Mariano Rajoy endureció las leyes y avaló una aplicación dura del Código Penal para intimidar a la disidencia política en un contexto de creciente malestar social.

Otro caso reconocido es el del rapero español Valtonyc, quien en 2018 se marchó a Bélgica horas antes de entrar en prisión para cumplir una condena por injurias al rey, enaltecimiento del terrorismo y amenazas en sus canciones.

Bélgica rechazó la extradición solicitada por España hasta el momento, alegando que sus acciones no constituyen delito bajo la ley belga.