El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, está en pie de guerra contra los periodistas de su país, y especialmente con el diario O Globo. Este domingo, le respondió a un periodista de ese medio que deseaba "llenarle la boca de trompadas", y este lunes denunció a TV Globo por lavado de dinero. Además, encabezó el acto "Venciendo a la Covid-19", en donde aseguró que los periodistas eran "cagones" y que tienen más chances de morir por coronavirus.

Bolsonaro atraviesa el momento de mayor popularidad desde que asumió, pero también está siendo cuestionado por supuestas transferencias de Fabricio Queiroz, antiguo asesor de su hijo, a su esposa, Michelle Bolsonaro, de fondos provenientes de una red de corrupción por la que se investiga al senador Flávio Bolsonaro.

El monto exacto que se cuestiona es el ingreso de 89.000 reales (15.000 dólares) entre 2011 y 2016 en la cuenta de la primera dama depositados por el detenido Fabricio Queiroz, acusado de contratar empleados fantasma en la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro y obligarlos a devolver el salario para luego pagar cuentas de la familia Bolsonaro hasta 2018, antes de la asunción de Jair Bolsonaro como presidente.

Es por eso que este domingo, al salir de una breve visita a la catedral de Brasília, un periodista de O Globo le preguntó acerca de este tema, a lo que Bolsonaro respondió: “Mi deseo es llenarte la boca de trompadas, ¿de acuerdo?”. Tras la violenta respuesta, Bolsonaro fue a conversar y a tomarse fotografías con los vendedores ambulantes de las afueras de la catedral.

El diario O Globo declaró que la reacción “muestra que Jair Bolsonaro desconoce el deber de cualquier servidor público, sin importar su cargo, de rendir cuentas a la población”, y advirtió que “continuará haciendo las preguntas que deben hacerse, en este y en todos los gobiernos”.

La cadena Globo y sus principales competidores son críticos a la figura y accionar de Bolsonaro pero respaldan la gestión en el área económica que lleva adelante el ministro Paulo Guedes.

El hecho también motivó una campaña en las redes sociales, que fue lanzada por personalidades contra Bolsonaro a partir de la amenaza contra el periodista, repitiendo la pregunta que le hizo el reportero: "Presidente, ¿por qué su esposa Michelle recibió 89.000 reales de parte de Fabricio Queiroz?".

Muchos opositores cuestionan la entrega de 89 mil reales a su esposa por parte de un acusado de lavado de dinero

La denuncia a O Globo

Tras el exabrupto con el periodista, este lunes Bolsonaro denunció a la cadena de medios más grande del país, Globo, a la que acusó de lavar dinero con el condenado por contrabando de divisas Dario Messer, mano derecha del exmandatario paraguayo Horacio Cartes.

El presidente lanzó en las redes dos publicaciones denunciando a la familia Marinho, dueña de la cadena Globo, a partir de una delación premiada de Messer, el gran jefe contrabandista que operaba mesas de dinero y empresas offshore que devolvió, a cambio de reducción de pena, casi 200 millones de dólares.

"Hace 10 años que el sistema Globo me persigue. Ahora aguardo explicaciones de la familia Marinho sobre la delación del 'cuevero de los cueveros'", afirmó Bolsonaro en las redes sociales.

Messer, quien llegó a recibir la ciudadanía paraguaya por parte del expresidente Cartes, firmó un acuerdo de delación premiada en el cual delató las operaciones que hizo con ricos y famosos, incluso con empresas de fachada que él mismo montó en Uruguay. Entre las empresas se encuentra el poderoso grupo Globo, que según la delación premiada adquiría mensualmente los servicios de cueveros para usar la mesa de dinero.

El "cuevero" se especializó en el 'dolar cable', el sistema de entregar dólares en efectivo en Brasil a cambio de una transferencia a cuentas de empresas offshore en paraísos fiscales, con lo cual se evitaban el pago de impuestos y se hacía una fuga de capitales indirecta.

Bolsonaro citó una nota de la evangélica TV Record, de la Iglesia Universal, que acusa a los dueños de Globo de haber manejado mesas de dinero en base a la delación de Messer.

Insultos a periodistas y defensa de la cloroquina

"Hablé de mi pasado como atleta (para enfrentar el coronavirus) y la prensa se burló. Pero cuando se contagia algún cagón como ustedes (periodistas) la chance de sobrevivir es menor que la mía. Ustedes saben hacer maldades con la lapicera, hay excepciones, claro", afirmó Bolsonaro en un acto denominado "Venciendo a la Covid-19".

El presidente brasileño continuó así con sus ataques a periodistas y, además, reafirmó su defensa de la cloroquina, un medicamento utilizado para tratar el lupus y la malaria, pero sin ningún sustento científico que pruebe que el compuesto sea útil para combatir el coronavirus.

Según Bolsonaro, parte de los casi 115.000 muertos por coronavirus en su país hubieran podido salvarse si tomaban cloroquina, remedio contra el lupus y la malaria que se convirtió en la bandera de la ultraderecha contra la pandemia y que carece de comprobación científica contra la Covid-19.

Bolsonaro tuvo coronavirus y asegura que la cloroquina lo curó

"Si la cloroquina y la hidroxicloroquina no hubiera sido politizada se podrían haber salvado parte de las 115.000 víctimas, aunque no tenga comprobación científica. La cloroquina está teniendo éxito", dijo Bolsonaro.

El acto contó con la presencia de periodistas aliados y organizaciones de médicos bolsonaristas que defienden el uso de la cloroquina. De hecho, reconoció que dos de sus ministros de Salud, Luiz Henrique Mandetta y Nelson Teich, renunciaron por negarse a firmar una orientación para que los médicos tengan la libertad de aplicar cloroquina en pacientes leves, algo a lo que accedió el actual, el general en actividad Eduardo Pazuello.

Bolsonaro dijo que sabe de la falta de comprobación científica, pero aseguró que es una chance para salvar vidas como ocurría con el agua de coco que le inyectaban a los heridos en la Guerra de Corea.

"En el medio militar es mejor tomar una mala decisión que una indecisión. Una indecisión lleva a perder la batalla o la guerra, lo mismo los médicos con las vidas", afirmó. "No iban a esperar para salvar a un soldado a tener comprobación científica en medio de la batalla", disparó el ex militar.

Brasil es uno de los países más afectados por la enfermedad a nivel mundial. El propio Bolsonaro dio positivo en julio y pasó su reposo mostrando que tomaba comprimidos de hidroxicloroquina.

El presidente brasileño encabezó un acto en defensa de la cloroquina


Ante los reiterados exabruptos contra periodistas, el arco opositor repudió los dichos del presidente y el titular de Diputados, Rodrigo Maia, pidió a Bolsonaro "volver a la moderación".

La actitud del mandatario fue cuestionada también por la Asociación Brasileña de Periodismo de Investigación (Abraji) y las ONG Artículo 19, Conectas Derechos Humanos, Observatorio de Libertad de Prensa y Reporteros Sin Fronteras en un comunicado conjunto. También, por separado, la deploraron la Asociación Nacional de Diarios (ANJ, en portugués), la Asociación Brasileña de Prensa y la poderosa Orden de Abogados de Brasil (OAB), y algunos senadores y diputados.