La Asociación Nacional del Rifle (ANR) -o NRA en Estados Unidos- abrió tres días de convención en Houston con la presencia del expresidente Donald Trump. Se trata de la principal organización que impulsa el libre uso de armas en EEUU, en un encuentro marcado por la cercanía del tiroteo en la escuela en Texas que dejó 21 fallecidos. 

La anunciada presencia de Trump en la primera jornada generó expectativa por su reiterada defensa a ''los derechos'' de los dueños de las armas en su libre portación. Mientras cientos de manifestantes opuestos a la organización gritaban a las afueras del recinto, el líder republicano hizo foco en el reclamo por “una revisión de arriba a abajo en la seguridad de las escuelas”.

Donald Trump, en la convención de la NRA

“La existencia del mal en nuestro mundo no es una razón para desarmar a los ciudadanos respetuosos de la ley; la existencia del mal es una de las mejores razones para armar a los ciudadanos respetuosos de la ley”, señaló Trump. Y dio por hecho que "las diversas políticas de control de armas impulsadas por la izquierda no habrían hecho nada para evitar el horror ocurrido".

Trump leyó los nombres de los 19 niños muertos en Uvalde, a quienes describió como víctimas de un "lunático" fuera de control, y advirtió que los esfuerzos para imponer controles más estrictos al acceso a las armas eran "grotescos". En lo que pareció una frase dirigida a quienes manifestaban afuera, el director ejecutivo de la ANR, Wayne LaPierre, señaló que “todos los miembros” de la organización y “todos los estadounidenses decentes están de luto en este momento”.

“Veintiuna hermosas vidas extinguidas sin piedad e indiscriminadamente por un monstruo criminal”, lamentó, sobre lo ocurrido en la escuela de Uvalde, que también motivó un minuto de silencio en la convención. Con todo, LaPierre evaluó que “restringir los derechos humanos
fundamentales de los estadounidenses
respetuosos de la ley para defenderse no es la respuesta”. El gobernador de Texas, Greg Abbott, anunció que finalmente no participará en la convención, aunque sí se difundirá un video con sus palabras. 

Dentro del salón de convenciones, miles de personas se pasearon entre los puestos que mostraban pistolas, rifles, cuchillos, ropa y estantes para armas. La ANR afirma tener más de cinco millones de miembros, pero hay indicios de que la cifra está disminuyendo, incluida una declaración de LaPierre en la que dijo que el número estaba "por debajo de los 4,9 millones". 

Creada en 1871 por dos veteranos de la Guerra Civil, la ANR conformó el Instituto para la Acción Legislativa en 1975, desde donde buscó ejercer un fuerte lobby para defender la Segunda Enmienda de la Constitución norteamericana que permite la posesión de armas de fuego, un derecho que data de 1791 y que deja mucho margen de interpretación. A pesar de tener menor relevancia en los últimos años, la NRA conserva cierta influencia entre funcionarios y legisladores norteamericanos.

La masacre de Texas

Las familias de 19 niños y dos maestras están devastadas por las muertes ocurridas el martes pasado en la escuela primaria de Uvalde, Texas, donde un joven de 18 años ingresó armado con dos rifles AR-15 y realizó una de las masacres más cruentas de la historia reciente de Estados Unidos. A medida que el tiempo pasa, las investigaciones descubren más detalles sobre lo que sucedió puertas adentro del establecimiento, y los involucrados también contaron su experiencia con el tirador. 

La escuela de Uvalde, Texas, donde ocurrió la tragedia

Los demócratas y políticos de izquierda piden una revisión más detallada de los antecedentes de cada persona que quiere comprar un arma, mientras que los republicanos y políticos conservadores atribuyen el tiroteo a la obra de "un psicópata", mientras se aferran a la idea de libertad y principio de defensa personal de los ciudadanos. Eso fue lo que hizo Ted Cruz, el político que más lobby hace por las armas —y más dinero de campaña recibió de parte de ellas—: "Estados Unidos es el país más libre, más próspero y más seguro de la Tierra", declaró a un periodista que consultaba por qué las masacres como la de Texas solo suceden en su país. 

Mientras la política debate, algunos niños se animaron a relatar las horas fatales que vivieron dentro de su escuela, donde un joven de 18 años -llamado Salvador Ramos- asesinó a 19 de sus compañeros y a dos maestras. "Es hora de morir", fue lo que dijo el tirador al entrar en el colegio y disparar a los alumnos.