Las calles de Venezuela amanecieron ayer con poca afluencia de vehículos y escasa presencia de ciudadanos, al haberse decretado día no laborable por la aplicación de una reconversión monetaria, con la que se puso en vigencia el denominado Bolívar Soberano.

Comercios y empresas de Venezuela se encuentran en pleno proceso de adaptación al nuevo orden económico inaugurado ayer. Muchos comerciantes mantuvieron sus puertas cerradas desde el sábado, luego de que el presidente Nicolás Maduro anunciara que el salario mínimo pasaría de 3 millones a 180 millones de Bolívares, junto con una resta de cinco ceros al valor monetario vigente. Un aumento salarial de 3.400% que se cobrará desde el 1 de septiembre.

Se trata de la segunda reconversión en una década, pues ya en 2008 el fallecido expresidente Hugo Chávez había eliminado tres ceros al bolívar. Los nuevos billetes, ahora "bolívar soberano", se empezaron a ver ayer en algunos cajeros automáticos. La mayor denominación, un billete de 500 bolívares, equivale a 50 millones de bolívares del viejo cono monetario (seis euros a la tasa del mercado negro, que domina la economía).