La crítica situación sanitaria que vive Estados Unidos por la vertiginosa expansión del coronavirus pasó a un segundo plano en los últimos días. El asesinato de un hombre negro por parte de un policía blanco en Minneapolis desató furiosas protestas en todo el país, lo que a su vez ayer provocó el cierre de la Casa Blanca y la declaración del toque de queda en varias ciudades. Además, reapareció Anonymous, con fuertes denuncias contra Donald Trump.

Miles de personas se manifestaron durante los últimos cinco días contra el accionar de Derek Chauvin, un policía blanco con antecedentes de violencia que el lunes asfixió con su rodilla a George Floyd, al presionarla sobre su cuello tan fuerte y durante tanto tiempo (nueve minutos) que el hombre luego falleció en el hospital. Floyd había sido detenido acusado de haber intentado comprar en un negocio con un billete de 20 dólares supuestamente falso.

Las revueltas populares con incendios son una vieja tradición en Estados Unidos: en 1967, Detroit y Newark ardieron por la muerte de Martin Luther King. En Los Ángeles, las protestas contra la violencia policial de esta semana son las más intensas desde 1992, cuando un jurado absolvió a cuatro policías que fueron filmados mientras le daban una paliza al taxista negro Rodney King, pero no son las únicas. A pesar de las décadas de reclamos y lucha por la equidad, Norteamérica no puede dejar atrás el racismo.

"No puedo respirar" fueron las últimas palabras que logró decir el hombre asesinado, las cuales quedaron registradas en un video que circuló por todo el mundo y se convirtieron en el lema de las protestas.

Las grandes ciudades fueron escenario de grandes incendios de edificios, patrulleros y estaciones de policía, además de numerosos destrozos y saqueos en respuesta a un nuevo crimen de odio contra las personas negras y racializadas. Por eso, en Los Ángeles, Miami, Salt Lake City, Washington DC, Filadelfia, Atlanta y otros distritos se declaró el toque de queda hasta la madrugada de este domingo.

El gobierno de Los Ángeles, la segunda ciudad más poblada de Estados Unidos, declaró el toque de queda hasta esta madrugada y sacó a la calle a la Guardia Nacional, cuyos integrantes fueron filmados tirando balas de pintura en un barrio residencial a vecinos que observaban el operativo desde la puerta de sus casas.

Los disturbios iniciaron en la noche del viernes en el centro de la ciudad, y el sábado se propagaron a otras zonas como Beverly Hills y West Hollywood. Allí incluso ingresaron por la fuerza al centro comercial Beverly Center.

Alrededor de las siete de la tarde, las autoridades de Los Ángeles enviaron un mensaje de texto a todos los residentes informando el toque de queda desde las 20 del sábado hasta las 5:30 de la mañana del domingo, con un pedido de confirmar la recepción de la información, al que pudo acceder BAE Negocios.

Como si esto no fuera poco para tener al país en vilo, la organización hacker Anonymous regresó luego de tres años inactiva (al menos en el plano público). En un explícito apoyo a las protestas, dio de baja la página web de la policía de Minneapolis y hackeó la estación de radio de la policía de Chicago para reproducir la canción "Fuck the Police".

Anonymous, que no aparecía en público desde 2017, también cargó contra el presidente Donald Trump al publicar documentos en los que lo vinculan con los crímenes del fallecido magnate Jeffrey Epstein, condenado por sostener una red de tráfico sexual de menores.

"Los oficiales que matan personas y cometen otros crímenes deben rendir cuentas al igual que el resto de todos nosotros. De otra manera, creerán que tienen derecho a hacer lo que quieran", sostiene en un video uno de los ciberactivistas de Anonymous, que habla con la voz distorsionada y detrás de la distintiva máscara de V de Venganza. La filmación fue eliminada por YouTube al considerar que es "ofensivo o inapropiado para ciertos públicos", a pesar de que fue republicada desde varios perfiles.

Desde su cuenta de Twitter, Anonymous sumó: "Si la policía no puede contenerse y está disparando a los periodistas, pateando a los manifestantes, golpeando a los manifestantes y siendo violenta, ¿cómo puede alguien esperar que las personas se contengan? La gente está harta de ser brutalizada y asesinada".

Trump, en tanto, declaró hace minutos a la organización antifascista "Antifa" como una "organización terrorista", por participar de las protestas.

En paralelo, al menos una decena de periodistas que informan sobre las protestas contra la violencia policial en Estados Unidos denunciaron que sufrieron ataques y detenciones injustificadas de las fuerzas de seguridad durante su cobertura.