La oficina del representante de comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, estudiará la extensión por un año de la actual suspensión de aranceles del 25% de la que se benefician desde diciembre de 2018 importaciones procedentes de China por valor de 34.000 millones de dólares y que expiraba el próximo 28 de diciembre.

"La oficina del representante de comercio de EE.UU. comenzará el 1 de noviembre de 2019 el proceso para considerar la extensión por un periodo de hasta doce meses de ciertas exclusiones de aranceles otorgadas a importaciones chinas el pasado diciembre y que vencían el 28 de diciembre de 2019", informó el representante del Gobierno estadounidense, según medios locales.

Alrededor de 1.000 productos chinos se beneficiaron de esta exención al aumento de aranceles decidido por Washington y que entró en vigor en julio de 2018.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, aseguró ayer que ambos países pretenden firmar una primera fase de del acuerdo comercial durante la próxima cumbre del "Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico", que se celebrará en Santiago de Chile entre el 11 y el 17 de noviembre.

No obstante el clima de optimismo, ayer se produjo un nuevo cruce a nivel comercial, cuando Estados Unidos se opuso a la petición que China hizo ante el Órgano de Solución de Diferencias de la Organización Mundial de Comercio ( OMC), al que solicitó la interposición de sanciones compensatorias contra Washington por valor de 2.400 millones de dólares por un caso que se remonta al año 2012, durante la administración de Barack Obama.

El Órgano de apelaciones de la OMC afirmó el pasado mes de julio que Estados Unidos "no cumplió completamente" un mandato que la organización de comercio emitió al respecto de los aranceles que aplicó Washington sobre paleres solares, aerogeneradores y cilindros de acero chinos. La OMC concluyó entonces que China tendría la posibilidad de aplicar represalias si Estados Unidos no quitaba las tarifas.

En desacuerdo con la cantidad de dinero sobre la que China puede pedir sanciones, Estados Unidos desoyó el veredicto inicial de la OMC y pidió el inicio de un proceso de arbitraje.