El gobierno de Estados Unidos se propone levantar las sanciones a Venezuela para convocar a nuevas elecciones donde no deberán participar Nicolás Maduro ni Juan Guaidó.

Elliott Abrams, enviado especial de EE. UU. para Venezuela expuso que esta es la nueva propuesta para un nuevo marco de transición democrática.

El anuncio busca brindar una salida a la crisis que viven los venezolanos, profundizada por la caía de los precios del petróleo y el coronavirus.

Abrams publicó un artículo de opinión en el Wall Street Journal en el que adelantó esta propuesta, con el objetivo de que Venezuela pueda superar el atolladero político en un momento clave por la expansión del coronavirus. 

El autoproclamado "presidente encargado" Guaidó, reconocido por Estados Unidos, había planteado horas antes un Gobierno de Emergencia Nacional que incluya a todos los sectores políticos y delegue las decisiones fundamentales en un Consejo de Estado "paritario", conformado por miembros que no estén vinculados a actividades de corrupción, narcotráfico o violaciones de Derechos Humanos.

"Necesitamos apoyo y financiamiento de organizaciones internacionales. ¿Quién le va a hacer un préstamo a un narcotraficante? Es un tema de sensatez", planteó Guaidó en una entrevista difundida por su oficina de comunicación. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ya se ha negado a estudiar una petición de ayuda planteada por el chavismo.

En esta nueva iniciativa no hay espacio para el presidente socialista ni para el autoproclamado.

El "Marco Democrático para Venezuela" propone que Maduro y Guaidó den un paso al costado y un consejo de cinco miembros gobierne hasta las elecciones presidenciales y legislativas a fines de 2020. 

Según Abrams, a partir de la salida de Maduro y Guaidó, ambos bandos podrán establecer un Consejo de Estado que lidere la transición.

Esta propuesta indica que todos las instituciones clave en la democracia deben ser renovadas, como el Tribunal Electoral y el Tribunal de Justicia.

"Una democracia vibrante también exige medios libres e independientes, con el fin de la censura generalizada del régimen", dijo Abrams.

El alto funcionario estadounidense explicó que no apoyan a ningún partido, que todos deben participar, pero en elecciones transparentes y justas.

" Estados Unidos reconocerá los resultados de una elección libre y justa, sin importar qué partido gane; a lo que nos oponemos es al abuso del poder del Estado que le permite a una de las partes gobernar indefinidamente", señaló Abrams.