El gobierno de Donald Trump se dispone a subsidiar con miles de millones de dólares a aquellos agricultores que se vean afectados por los aranceles que el mismo Trump impuso, en medio de numerosas disputas comerciales con otros países abiertas en meses recientes.

Al respecto, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos se apresta a anunciar una propuesta que incluye asistencia directa y otras ayudas temporarias a granjeros, de acuerdo con dos personas familiarizadas con el plan que hablaron a condición de anonimato, según agencias internacionales.

Los rumores sobre el plan se filtraron momentos antes de que Trump hablara en la convención nacional de Veteranos de Guerras Extranjeras en Kansas City, ubicada en el centro de las regiones agrarias del país.

Ayer, Trump declaró que "ílos aranceles son lo mejor!" y amenazó con imponer más penalizaciones a socios comerciales en momentos en que se prepara para negociaciones con funcionarios europeos en la Casa Blanca.

El Gobierno de Trump ya impuso aranceles sobre 34 mil millones de dólares en productos chinos en una disputa con Beijing sobre las políticas chinas en alta tecnología. El gobierno chino en respuesta decretó sus propios aranceles sobre productos estadounidenses como soja y carne de cerdo, lo que afecta a granjeros en una región que apoyó a Trump en su campaña presidencial del 2016.

El mandatario estadounidense amenazó además con aranceles a hasta 500 mil millones de productos de China, un paso que escalaría significativamente la disputa comercial entre las mayores economías del mundo.

Antes de partir a Kansas City, Trump dijo en Twitter que los socios comerciales estadounidenses necesitan negociar "un acuerdo justo o son castigados con Aranceles. Así de sencillo".

El Presidente estadounidense adoptó una posición agresiva en negociaciones con China, Canadá y la Unión Europea, para renegociar acuerdos que él dice han minado el sector manufacturero del país y causado pérdidas de empleos en décadas recientes.

La imposición de aranceles a las importaciones ha sido la táctica favorita de Trump, pero los socios comerciales de Estados Unidos han respondido de manera similar, lo que ha creado riesgos para la economía.

Trump estableció aranceles a las importaciones de acero y de aluminio, con el argumento de que las importaciones de esos metales son una amenaza a la seguridad nacional estadounidense, un argumento que aliados como la UE y Canadá rechazan. Ha amenazado además con aranceles de 25% sobre automóviles y autopartes.