El vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, reveló que el presidente de Corea del Sur, Moon Jae In compartió con él detalles de su reunión con la delegación norcoreana qeu participa de los Juegos Olímpicos de Invierno y que coincidieron en la importancia de que Seúl y Washington mantengan una postura coordinada.

"La agradecí que compartiera su perspectiva sobre el asunto. Pero, nuevamente, ambos reiteramos anoche que continuaremos manteniendo una postura fuerte y coordinándonos para ejercer la máxima presión económica y diplomática sobre Corea del Norte", afirmó Pence.

Uno de los portavoces del vicepresidente añadió además que Moon le aseguró a Pence que, pese a que anteriores acercamientos con Pyongyang han deparado una relajación de la presión diplomática, en este caso solo se planteará disminuir dicha presión "cuando Corea del Norte dé pasos hacia la desnuclearización".

Los analistas ven complicado que Moon se reúna por el momento con Kim Jong-un, para lo cual fue invitado por la hermana del líder norcoreano, Kim Yo-Jong, debido a la cantidad de obstáculos que se interponen. Entre ellos, las maniobras anuales de primavera de Seúl y Washington, que llevan dos décadas celebrándose ininterrupidamente y que muy probablemente se realicen tras la conclusión de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de PyeongChang, que concluyen el 18 de marzo.

Pyongyang considera estos ejercicios retrasados por los aliados para evitar que coincidieran con los Juegos Olímpicos- como un ensayo para invadir su territorio y es frecuente que responda a las maniobras lanzando misiles balísticos.

Difícilmente se podría producir la tercera cumbre intercoreana de líderes si el régimen vuelve a lanzar un proyectil, algo que no hace desde el 28 de noviembre y que podría echar por tierra los avances cosechados con el "deshielo olímpico".