Estados Unidos exigirá a todos los adultos que no sean ciudadanos estadounidenses que presenten una constancia de vacunación con dos dosis y resultados negativos de la prueba de detección del COVID-19 para entrar en el país, como parte de un nuevo conjunto de normas para los viajes aéreos internacionales anunciadas por la Casa Blanca.

El coordinador de la respuesta al coronavirus de la Casa Blanca, Jeff Zients, dijo que las nuevas normas, que permitirán el ingreso a personas procedentes de naciones que actualmente tienen prohibida la entrada a Estados Unidos, entrarán en vigor a principios de noviembre.

"Al aplicar protocolos de seguridad adicionales y estrictos, protegeremos a los estadounidenses aquí en casa y mejoraremos la seguridad de los viajes internacionales", dijo Zients, que agregó que la legislación también autorizaría la recopilación de datos de los pasajeros con el fin de rastrear los contactos.

Restricciones

El gobierno de Joe Biden había aplazado durante meses la actualización de sus restricciones a los viajes internacionales, alegando el aumento de los casos de coronavirus durante el verano, a pesar de la creciente oposición de los grupos del sector de los viajes, de los funcionarios de gobiernos extranjeros y de los residentes legales en Estados Unidos que no han salido del país en los últimos 18 meses por temor a que no se les permita volver a entrar.

Los no ciudadanos estadounidenses que hayan estado en Reino Unido, Irlanda, India y las naciones europeas del espacio Schengen, incluidas Italia, España, Francia, Dinamarca y Suecia, en los últimos 14 días tienen actualmente prohibido viajar a Estados Unidos, con algunas excepciones.

Las restricciones de viaje que se aplican desde el año pasado han impedido a la mayoría de los familiares, turistas y viajeros de negocios de esos países visitar Estados Unidos, aunque los países afectados han abierto sus fronteras a los estadounidenses que viajan al extranjero.

Reciprocidad

Las personas de otros países, incluidos los que tienen tasas de vacunación muy inferiores a las de las naciones que figuran en la lista de prohibición, pueden viajar actualmente a Estados Unidos, si presentan una prueba negativa de coronavirus antes de la salida. Los estadounidenses que viajan al extranjero también deben mostrar los resultados negativos de la prueba COVID-19 a las aerolíneas en el periodo de tres días antes de su vuelo de regreso a Estados Unidos.

El costo humano de las restricciones de viaje es una de las razones por las que un número creciente de personas dentro y fuera de Estados Unidos han estado presionando a la administración de Biden para que introduzca normas uniformes. Los sectores de viajes y turismo han presionado mucho para que los individuos de las naciones prohibidas vuelvan a viajar hacia y desde el país para ayudar a impulsar la economía.

Las nuevas normas para los viajes internacionales serán similares a los sistemas que tienen ahora otras naciones avanzadas.