Estados Unidos y varios de sus aliados —entre ellos la Unión Europea y la OTAN— acusaron al Gobierno chino de asociarse con "hackers" para cometer ciberataques en todo el mundo, incluido uno contra Microsoft que afectó este año a decenas de miles de organizaciones.

Al imponer sanciones a Rusia y organizar una respuesta coordinada para condenar a China, la administración de Joe Biden profundizó una Guerra Fría digital con sus dos principales adversarios geopolíticos y se muestra sorprendentemente agresiva.

En un comunicado, Washington acusó a Beijing de actividades maliciosas que han involucrado extorsión y robo, al tiempo que responsabilizó a atacantes afiliados al Gobierno chino de llevar a cabo ataques de "ransomware" contra empresas privadas que incluían pedidos de rescate por millones de dólares, aseguró el sitio RTenespañol.

Asimismo, atribuyó "con un alto grado de seguridad" a ciberdelincuentes asociados con el Ministerio de Seguridad del Estado de China las operaciones de ciberespionaje que se valieron de las vulnerabilidades en el software Microsoft Exchange Server y que fueron reveladas en marzo de este año.

El secretario de Estado, Antony J. Blinken, dijo en el comunicado que el Ministerio de Seguridad del Estado de China "ha fomentado un ecosistema de piratas informáticos criminales que llevan a cabo actividades patrocinadas por el Estado y delitos cibernéticos para su propio beneficio financiero".

“Estos piratas informáticos contratados cuestan a gobiernos y empresas miles de millones de dólares en propiedad intelectual robada, pagos de rescate y esfuerzos de mitigación de la ciberseguridad, todo mientras el MSS los tenía en su nómina”, aseguró el funcionario.

La amenaza de los ciberataques

El texto asegura que Washington "lleva mucho tiempo preocupado por el comportamiento irresponsable y desestabilizador" de China en el ciberespacio, que -sostiene- "representa una gran amenaza para la seguridad económica y nacional" de Estados Unidos y de sus aliados.

"El patrón de comportamiento irresponsable" de China en el ciberespacio "es incompatible con su objetivo declarado de ser visto como un líder responsable en el mundo", recalca el comunicado.

Finalmente, la Casa Blanca se refiere a la respuesta dada por la Administración Biden al incidente de Microsoft Exchange y a otras presuntas actividades maliciosas.

Entre otras cosas, apunta que en los últimos meses el Gobierno se ha centrado en asegurarse de que "los ciberactores maliciosos" afiliados al Ministerio de Seguridad del Estado de China fueran "expulsados de las redes del sector público y privado" y de que la vulnerabilidad "se parcheara y mitigara" para evitar que los 'hackers' regresen o causen daños adicionales.

La avanzada estadounidense contra los ciberataques y el ransomware inició luego de que el grupo de hackers ruso llamado REvil —ahora desaparecido— vulnerara a la empresa Kaseya, proveedora de softwares a más de 1.000 empresas en todo el mundo y exigiera rescates de entre 500.000 y 70 millones de dólares.