El Comité Nacional de Operaciones de Emergencia (COE) adoptó nuevas medidas en el proceso de desescalada del confinamiento iniciado en junio con el objeto de reactivar en parte la destruida economía local causada por la pandemia de coronavirus, pero en Quito se mantendrán algunas excepciones, informaron las autoridades.

La ministra de Gobierno, María Paula Romo, había anunciado hace unos días cambios en las medidas del semáforo epidemiológico amarillo se volvió más flexible en Ecuador, menos en Quito, donde la situación se agravó el 3 de junio cuando saltó del rojo al amarillo. Durante los 27 días en que la capital entró en semáforo amarillo, el incremento de infectados ascendió al 71%. 

Entre las nuevas medidas de desescalada para las otras regiones en amarillo están contempladas la apertura de cines, teatros y museos, así como las reuniones sociales. En tanto, las dos provincias de la Costa, cuatro de la Sierra y cuatro de la Amazonía iniciaron en semáforo rojo, con las mismas restricciones del toque de queda y la circulación vehicular. Romo, además, señaló que la apertura de playas será el 22 de julio y que las fronteras terrestres se mantienen cerrada.

En las zonas que se encuentran en el semáforo rojo, las restricciones incluyen el toque de queda de 18 a 5 y la circulación en virtud del número de placa dos días a la semana, y los domingos sigue prohibido todo tránsito. Los taxis, transporte mixto y de carga liviana, tendrán permitido circular de lunes a sábado según el último número de la