El Banco Central Europeo (BCE) corrigió a la baja las perspectivas de crecimiento para la región como consecuencia de la guerra comercial que emprendió Estados Unidos y que impactaron en las economías de los países de Europa. Durante la última reunión que se realizó en Alemania, estimó que la zona Euro puede crecer 2% cuando hace seis meses había calculado esa cifra en 2,4%.

El BCE mostró preocupación en su última reunión por "la posibilidad de que las tensiones comerciales generen una caída más general de la confianza en la economía", pero observa que aumentan las presiones inflacionistas por el crecimiento salarial. En las actas de la reunión de política monetaria de mediados de septiembre, publicadas hoy, el BCE dice que "discutió en mayor detalle el impacto del proteccionismo comercial en las perspectivas económicas globales", según trascendió.

Consideró que, aunque los riesgos para el crecimiento de la zona del euro están equilibrados, había que reconocer que han aumentado "los riesgos relacionados con la amenaza del proteccionismo, las vulnerabilidades en los mercados emergentes y la volatilidad del mercado financiero".

El BCE también observó en septiembre que las condiciones financieras habían empeorado algo desde finales de julio, en concreto, han bajado los precios en los mercados de valores por el aumento de las tensiones geopolíticas y comerciales.

El Consejo de Gobierno del BCE también analizó las implicancias de los vaivenes que están atravesando las economías de mercado emergentes. Y remarcaron que la depreciación de las divisas de esas economías se ha limitado a países con una elevada deuda externa y gran exposición al dólar, como Argentina y Turquía, aunque también Brasil y Sudáfrica. El euro se apreció más de un 10% desde comienzos de 2017, según cifras del BCE.