El Banco Central Europeo (BCE) ampliará hasta el 1 de enero de 2021 su recomendación a los bancos para que no paguen dividendo a sus accionistas ante las dudas de cómo evolucionará la crisis económica provocada tras la pandemia del coronavirus.

El organismo supervisor trasladó a las entidades financieras su intención de hacer pública esta decisión este martes 28 de julio  cuando dé a conocer los resultados de las pruebas sobre la capacidad del sector europeo ante la crisis generada por la COVID-19.

Hasta el momento la recomendación que el BCE hizo en marzo a las entidades para no pagar dividendo, que se entiende en cualquier caso como una obligación a no hacerlo, era aplicable hasta octubre de este año, aunque el mercado ya barajaba la posibilidad de que se ampliara hasta 2021.

Por esa misma razón las entidades esperaban con especial atención la rueda de prensa de este martes del presidente del Consejo de Supervisión del BCE, Andrea Enria, en la que daría a conocer los resultados de las pruebas de vulnerabilidad llevadas a cabo por la institución.

La Autoridad Bancaria Europea, la EBA por su sigla en inglés, desechó este año la idea de hacer los tradicionales test de estrés consciente de que la crisis del coronavirus podía desvirtuar la imagen del sector, lo que animó al BCE a hacer un ejercicio propio sobre la vulnerabilidad de las entidades a la pandemia.

Este nuevo test trata de medir la capacidad de resistencia del sector bancario europeo en dos escenarios distintos, uno en el que la economía se recuperaría de forma gradual de la crisis tras el coronavirus y otro más negativo en el los rebrotes harían que la recesión fuera más intensa y larga.

Para llevarlo a cabo, el BCE ha aprovechado la información que los bancos mandan de forma regular y así calculará cuánto capital destruye el sector europeo en su conjunto, no por países ni por entidades concretas, en ambos escenarios, aunque el más interesante será comprobar la capacidad de resistencia al más complicado.