El Banco Central de Brasil redujo la previsión de contracción del Producto Interior Bruto ( PIB) del país sudamericano a un 5%, contra el 6.4% previsto en junio, mientras que elevó la proyección de la inflación hasta un 2.1 por ciento.

En su Informe Trimestral de la Inflación, la entidad afirmó que ha mejorado sus estimativas para la economía brasileña debido a las perspectivas "más favorables" para el tercer trimestre, que incluyen los más recientes indicadores domésticos, la ralentización de la pandemia del coronavirus y la "evolución esperada de la economía internacional".

El reporte destacó que la actividad económica brasileña presenta una "recuperación parcial" tras meses de paralización de los sectores para contener el covid-19 y que se recupera de forma "relativamente más rápida que los demás países emergentes".

La nueva proyección considera el "crecimiento acentuado en el tercer trimestre", impactado por las "medidas gubernamentales de combate a los impactos económicos de la pandemia y por la retomada gradual a niveles de consumo vigentes antes del periodo de aislamiento social".

Para 2021, el Banco Central prevé un crecimiento de un 3.9% en el PIB brasileño, una proyección que está "condicionada" a la continuidad de las reformas económicas y del mantenimiento del ajuste fiscal para equilibrar las cuentas públicas. Ya la inflación deberá terminar 2021 con un alza del 3 por ciento.