El Centro Simon Wiesenthal, una organización judía de derechos humanos dedicada a documentar las víctimas del holocausto y llevar registros de los criminales de guerra nazis, advirtió por la inminente subasta del águila de la popa del acorazado Admiral Graf Spee, un buque de guerra alemán utilizado en la Segunda Guerra Mundial, y su posible destino.

El águila fue recuperada por una expedición privada el 10 de febrero de 2006, 67 años después de que el barco se hundiera en las afueras del puerto de Montevideo. Ese trabajo recuperó la esvástica nazi, el águila, y su telémetro. El águila pesa 350 kilos, mide 2 metros de alto y 2,8 metros de largo. Desde ese momento esos objetos están almacenados en un galpón de Uruguay.

Sin embargo, en 2019 la justicia uruguaya expedió un fallo que ordena al Ministerio de Defensa uruguayo y la Prefectura Naval a realizar una subasta pública y que lo obtenido sea distribuido por mitades entre los rescatistas y el estado. En la resolución, no se dispuso ninguna deferencia por las instituciones y los oferentes individuales cuyo objetivo se identificaría claramente como pedagógico, para extraer las lecciones del Holocausto y que éste no se repita.

El águila durante su recuperación

Ante la inminente subasta, el Centro Wiesenthal mostró su preocupación por el destino del águila. Shimon Samuels, Director de Relaciones Internacionales de la institución aseguró a Infobae: “Dejamos debidamente establecida la postura que estos elementos no deben servir a un mercado de extrema derecha y supremacistas blancos en crecimiento". Por eso, le "urgen" a las autoridades uruguayas "que aseguren que la exhibición de estos símbolos sirvan como advertencia a las futuras generaciones de lo que nunca debe repetirse”.

Además, Ariel Gelblung, Director del Centro Wiesenthal para América Latina, agregó: “El pasado 27 de enero, Uruguay adoptó la Definición de Antisemitismo de IHRA sosteniendo que era el mejor homenaje a las víctimas del nazismo".

Por lo tanto, "hoy debe poner en práctica dicha medida, que incluye la prevención de la utilización pública de símbolos que rememoren la limpieza étnica", consignó. Y concluyó que "en virtud de la citada adopción, debe advertirse a los potenciales compradores que de no darse a los objetos el destino de advertencia, la subasta deberá considerarse nula”.

El principal permisario e impulsor de la expidición, el relacionista público Alfredo Etchegaray dijo al medio Montevideo Portal que se garantiza que los oferentes estarán calificados, lo que evitará que "cualquier loco pueda levantar la mano".

El destino debe ser de perfil académico, lo que asegura que el águila nazi no termine en una colección privada, por ejemplo. "Puede ser un gobierno, una fundación o un museo", aclaró Etchegaray.

La historia del Graf Spee

El Admiral Graf Spee fue un crucero pesado de la clase Deutschland que sirvió con la Kriegsmarine durante la  Segunda Guerra Mundial. El buque fue nombrado en honor del almirante Maximilian von Spee, comandante de la Escuadra de Asia Oriental que luchó en las batallas de Coronel y de las islas Malvinas durante la  Primera Guerra Mundial

Los británicos lo calificaron, como a muchos otros de su tipo, como un "acorazado de bolsillo", debido a su pesado armamento principal de seis cañones de 280 mm, pero su relativamente pequeño tamaño, que se adaptaba a las 10 000 toneladas máximo que imponía el Tratado de Versalles.

El acorazado Admiral Graf Spee en acción

El crucero llevó a cabo cinco patrullas de no intervención durante la guerra civil española entre 1936 y 1938, y participó en la coronación del rey Jorge VI del Reino Unido en mayo de 1937. Con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, el acorazado alemán hundió nueve barcos en dos meses y medio.

En diciembre de 1939, buques británicos y alemanes libraron en aguas territoriales uruguayas la Batalla del Río de la Plata, en el transcurso de la cual el Admiral Graf Spee causó graves daños a las naves enemigas pero sufrió  70 impactos de buques de guerra británicos que obligaron a que recalara en el puerto de Montevideo, Uruguay.

Allí, basado en informaciones falsas de un posible ataque inglés, el comandante del crucero, Hans Langsdorff, ordenó echarlo a pique el 17 de diciembre de 1939. El crucero pesado fue parcialmente desguazado in situ entre 1942 y 1943 por los británicos.