El guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia dejó en libertad a cuatro civiles y dos policías que había secuestrado en la convulsa región del Catatumbo, ubicada en el departamento de Norte de Santander y fronteriza con Venezuela.

Así lo informó  el Comité Internacional de Cruz Roja (CICR), que detalló en un comunicado que los liberados fueron entregados en dos operaciones realizadas en zona rural del municipio de Teorama a misiones humanitarias de las que también participaron la Defensoría del Pueblo y la Iglesia Católica.

El equipo del organismo internacional que acudió a la zona verificó que los seis liberados estaban en condiciones adecuadas de salud para ser trasladados, reseñaron las agencias EFE y ANSA .

"Agradecemos a todas las partes la confianza que siguen depositando en el CICR para realizar nuestra labor humanitaria. Mientras persistan las consecuencias humanitarias del conflicto y la violencia armada, seguiremos trabajando para proteger la vida y la dignidad de quienes se ven afectados por esta realidad", afirmó Nicolás Lenssens, jefe de la subdelegación del CICR en Bucaramanga.

Agregó que estas operaciones fueron realizadas bajo estrictos protocolos de seguridad por la pandemia del coronavirus. 
"Hemos incorporado en todas nuestras acciones medidas de seguridad para prevenir el contagio del virus. La protección y el cuidado de las comunidades y de las personas con las que trabajamos resulta fundamental para nosotros", añadió Lenssens.

Por su parte, la Defensoría de Pueblo identificó a los dos uniformados como Jhon Carlos Torres y Dayan Camilo Flórez, quienes estaban en poder del ELN desde el pasado 31 de marzo, mientras que una de las civiles es Besley Navarro, secuestrada desde hace cuatro meses.

El viernes, la guerrilla también entregó a la Defensoría y al CICR a dos técnicos de la petrolera Borets que había secuestrado en el departamento de Arauca, también fronterizo con Venezuela, a principios de mayo.

El ELN inició en febrero de 2017 unas negociaciones de paz con el anterior gobierno colombiano que en mayo de 2018 fueron trasladadas a La Habana.

Sin embargo, el presidente de Colombia, Iván Duque, condicionó la continuación de los diálogos a que esa guerrilla deje en libertad a todas las personas que tiene secuestradas y a que renuncie a esa y otras actividades delictivas.