El Fondo Monetario Internacional (FMI) da por hecho que la economía mundial crecerá en 2020 a un ritmo inferior al 2,9% registrado en 2019, debido a la crisis provocada por el coronavirus, que llevó al organismo a manejar "escenarios más adversos" para sus nuevas previsiones económicas, que dará a conocer a mediados del próximo mes de abril. En su último informe, el Fondo preveía un escenario base de crecimiento mundial de 3,3% para el año en curso.

"Nuestro escenario base ya no se aplica. Analizamos escenarios más adversos", reconoció la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, después de que la epidemia se propagara fuera de China. "Más de un tercio de nuestros 189 miembros está afectados", puntualizó la economista búlgara durante una rueda de prensa compartida con el presidente del Banco Mundial, David Malpass, tras una teleconferencia del Comité Financiero y Monetario Internacional para abordar la crisis del coronavirus.

"En el caso de China, hemos recibido informes alentadores por parte de las autoridades sobre el reinicio de la producción, que actualmente rondaría el 60% y se espera que en las próximas semanas alcance entre el 90% y el 100%", resaltó.

La directora del FMI señaló la dificultad de cuantificar el nivel de caída de la economía y la duración del impacto de la epidemia, que dependerá de la evolución del virus y de la rapidez y eficacia de las acciones que sean adoptadas, y agregó que la rápida evolución de la enfermedad ha convertido al Covid-19 en "un problema mundial, no regional", que afecta a la oferta y a la demanda, por lo que será necesaria una respuesta global.

Georgieva apuntó asimismo la necesidad de evaluar herramientas macroeconómicas para abordar los "shocks" de demanda y oferta causados por el coronavirus y las medidas de contención implementadas, que deberán enfocarse en las empresas y sectores más afectados por la epidemia.

Al respecto destacó la importancia de mantener una liquidez adecuada, destacando las intervenciones por parte de los bancos centrales, aunque subrayó que el sistema financiero actualmente "se encuentra en buena forma" y el acceso al crédito por el momento no ha sido un problema.

Por su parte, el presidente del Banco Mundial, David Malpass, resaltó la importancia de que "los estímulos fiscales y monetarios no desplacen al capital de trabajo".

El Banco Mundial anunció un paquete de 12.000 millones de dólares para ayudar a los países en dificultades a luchar contra el coronavirus.