El telescopio espacial James Webb de la NASA, que está en camino hacia el espacio, para mirar más profundamente en el universo que nunca, inició el proceso de despliegue del parasol con el que mantendrá la temperatura adecuada para poder operar. Se trata de uno de los aspectos más arriesgados de la misión que marca el comienzo de los principales despliegues estructurales del telescopio, que podría durar hasta el domingo 2 de enero de 2022.

Este proceso determinará finalmente la capacidad de la misión para tener éxito. Si el parasol no está en su lugar para mantener el telescopio y los instrumentos de Webb extremadamente fríos, Webb no podría observar el universo de la forma en que fue diseñado.

El telescopio espacial James Webb realizó dos de tres quemaduras de combustible críticas para corregir su rumbo y asegurarse de que está en la trayectoria correcta. Su siguiente misión será asegurarse de que todos esos espejos se desplieguen y bloqueen para crear un espejo gigante.

Antes que eso, deberá estar perfectamente desplegado el enorme parasol de cinco capas que protegerá el espejo gigante y los instrumentos de Webb del calor del sol porque deben mantenerse a una temperatura muy fría de 370 grados Fahrenheit negativos (188 grados Celsius negativos) para poder observar el universo tal como fue diseñado.

La configuración exitosa del parasol es fundamental para la capacidad de funcionamiento de Webb, y también es uno de los despliegues de naves espaciales más desafiantes que la NASA haya intentado jamás, según la agencia.

Después de décadas de retrasos y problemas, el telescopio tuvo un lanzamiento el día de Navidad mucho más exitoso de lo esperado y se cree que continuará estudiando el cosmos al menos por cinco años, con cada vez más grandes expectativas que que la misión se extienda durante una década.

Una vez que logre extender el parasol, el equipo de Webb extenderá el ensamblaje de la torre desplegable, seguida del lanzamiento de las cubiertas del parasol, la extensión de los brazos intermedios y, finalmente, el tensado de las cinco capas Kapton del parasol. Así, comenzará a parecerse a la forma que tomará cuando esté completamente desplegado, con el fin de examinar los inicios del universo, investigar las débiles señales de las primeras galaxias formadas hace 13.500 millones de años, encontrar planetas potencialmente habitables y mucho más.

Webb requerirá de 29 días para comenzar con su encomienda. Extenderá su espejo de berilio y oro, el más grande que jamás haya construido la NASA, que alcanzará lo 6,5 metros y contiene 18 segmentos hexagonales recubiertos de oro.

Para la próxima semana, se espera que esta serie de pasos sean completados por el observatorio más importante de la historia. Posteriormente, Webb hará un ajuste más de trayectoria para insertarse en una órbita que va más allá de la luna.

Luego, tendrá que completar seis meses de puesta en servicio en el espacio. Esto implica tener que enfriar, alinear, calibrar todos los instrumentos.

¿Cuándo se verán las primeras imágenes?

El telescopio James Webb tomará sus primeras imágenes a finales de 2022, y se espera que se publiquen en junio o julio del año siguiente. Se espera que las fotografías que pueda captar cambien para siempre la forma en que se conoce el universo, como ya lo hizo el telescopio Hubble.

En principio, la misión duraría cinco años, pero el viaje ha sido tan perfecto que estiman que ahorró el suficiente combustible para extender su vida útil a diez años.