La economía estadounidense creció a una tasa anual de 2% en el período julio-septiembre, su peor desempeño desde que comenzó la recuperación económica pospandemia el año pasado, informó el gobierno.

El reporte emitido por el Departamento de Comercio indica que el Producto Interno Bruto ( PIB) disminuyó marcadamente respecto de los desempeños de 6% o más que venía registrando los últimos dos trimestres, informó el sitio Swissinfo.

Sin embargo, muchos economistas vaticinan que el trimestre actual mostrará un pronunciado pico, debido a que las campañas de vacunación están teniendo éxito, los casos de COVID-19 están disminuyendo y mucha gente está volviendo a salir a comprar, a comer afuera y viajar.

Las aerolíneas han estado reportando un aumento de pasajeros, los negocios están invirtiendo más en equipos, y los salarios están repuntando como reflejo del esfuerzo de las empresas por atraer a trabajadores. De recuperarse el gasto consumidor, la economía podría repuntar pronunciadamente a fines de año.

Variante delta

Al mismo tiempo, sin embargo, los mayores precios —especialmente de alquileres, alimentos y gasolina— están presionando al público y mermando el potencial de los aumentos salariales. La inflación se ha vuelto un tema de consternación para la Reserva Federal, que ha señalado su intención de disminuir gradualmente sus medidas de estímulo económico.

El reporte del Departamento de Comercio, el primero de tres estimados sobre el PIB del trimestre pasado, muestra que el gasto del consumidor tuvo un crecimiento anual actualizado de apenas 1,6% entre julio y septiembre, comparado con 12% en el trimestre anterior.

Las encuestas de opinión muestran una creciente preocupación del público sobre la inflación. Algunos economistas, como el presidente de la Reserva Federal Jerome Powell, insisten en que la inflación es sólo un fenómeno transitorio, debido principalmente a interrupciones en las cadenas de suministros que a su vez responden a lo súbito de la recuperación económica. Otros temen que se trata de una tendencia más permanente.

El estimado sobre el trimestre pasado fue incluso menor al mencionado por economistas, que atribuyen el fenómeno a la persistencia de la variante delta del coronavirus y a la renuencia del público a salir a comprar, a comer en restaurantes, a ir al teatro y a viajar.

Desempleo

Los últimos datos ponen de relieve cómo limitaciones de suministros sin precedentes están frenando la economía de EE.UU. Los productores, con escasez de personal y de los materiales necesarios, tienen problemas para satisfacer la demanda.

Los proveedores de servicios, que enfrentan presiones similares, tuvieron mejor suerte que los fabricantes durante el trimestre a pesar del aumento de los contagios.

Especialistas también señalan que con el retiro de los subsidios de desempleo a lo largo del trimestre, la renta personal real disponible se contrajo un 5,6% (anualizado) y la tasa de ahorro cayó al 8,9%, desde el 10,5 por ciento. Esto significa que la tasa de ahorro ha vuelto a su nivel anterior a la pandemia, lo que deja mucho menos margen para que los hogares aumenten su gasto, aunque la tasa actual no tiene en cuenta los ahorros acumulados durante los confinamientos.

En tanto, las solicitudes de subsidios por desempleo cayeron nuevamente y alcanzaron un nuevo mínimo desde que comenzó la pandemia de Covid-19, informó en Washington la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) del Departamento de Trabajo.

En la semana que finalizó el 23 de octubre cerca de 281.000 personas solicitaron nuevas prestaciones por desempleo tras haber sido despedidas, lo cual representa 10.000 menos que en la semana anterior.

Las solicitudes siguen en descenso, luego de situarse en torno de las 900.000 al comenzar el año en curso, aunque aún no alcanzó el nivel previo de la pandemia en febrero de 2020 de 219.000.