El Papa Francisco convocó a todos los jefes de la conferencias episcopales del mundo para una cumbre extraordinaria que busca prevenir los abusos sexuales por parte del clero en la Iglesia Católica. La decisión la tomo tras las fuertes acusaciones de un cardenal norteamericano, que señaló al pontífice de encubrir los casos. 

El evento se realizaría en febrero del próximo año y fue anunciado de manera oficial por el Vaticano.

El cardenal norteamericano Theodore McCarrick acuso a Francisco de encubrir los abusos sexuales que se dieron a conocer en el último tiempo; a lo que el superior contestó: "el silencio es la única forma de combatir el escándalo". Actualmente McCarrick se encuentra destituido de su cargo.

Por otra parte, el arzobispo Carlo Maria Vigano y exnuncio Vaticano en Washington (EE.UU.), entre 2011 y 2016, publicó el pasado domingo 26 de agosto una carta de once páginas en la que señaló que “la corrupción alcanzó la cima de la jerarquía de la Iglesia” e, incluso, pedía la dimisión del Papa ante este hecho.

En representación de Argentina, estará presente el arzobispo de San Isidro, Oscar Ojea, presidente de la Conferencia Episcopal de ese país.