El papa Francisco consideró que el viaje que inicia a Chile “no será muy difícil” dado que es un país en el que vivió y conoce muy bien, y en otro orden admitió que tiene “verdadero miedo” de que se origine una guerra nuclear en el mundo.

De buen humor y ánimo, el pontífice conversó a bordo del avión que lo traslada a Santiago con los 70 periodistas que lo acompañan en la gira, entre ellos el enviado de Télam.

"Me dijeron que este es el vuelo directo más largo que tiene Alitalia", saludó el pontífice a poco del despegue del aparato a las 8.54 de Roma (las 4.54 de la Argentina) y con los que sobrevolará su Argentina natal durante algo más de dos horas.

"Gracias por su trabajo que será duro: tres días en un país y tres días en otro", planteó Jorge Bergoglio a los periodistas al iniciar su sexta gira en América Latina, en la que estará en Chile hasta el jueves 18 y luego en Perú hasta el domingo 21.

"Para mi no será tan difícil en Chile, porque estudié ahí un año, tengo tantos amigos que conozco. En cambio en Perú conozco menos: fui dos, tres veces por acuerdos y encuentros", aseveró el obispo de Roma tras tomar el desayuno (fiambres y quesos italianos) en el asiento 1C del Boeing 777, en el que tiene previsto recorrer 15.123 kilómetros.

Durante el vuelo, Francisco se permitió bromear con los periodistas y especialmente se divirtió con los chilenos. "Los mismos chilenos me contaron un secreto pero no lo repitan: Chile es una franja de tierra que se agarra de la Cordillera para no caer al mar", sentenció, y despertó las risas de la enviada de uno de los diarios del país transandino, a quien le bendijo una foto en la que aparece con sus siete hijos.

"Descansen, es un vuelo largo y cansador", agregó luego, en el momento en el que el avión sobrevolaba España con sus 101 pasajeros a bordo, incluyendo cronistas, el séquito papal y la tripulación.

Enseguida, bromeó con la enviada del canal católico Italiano TV2000 sobre sus secretos de cara a una gira en la que dará 23 discursos en menos de una semana: "no voy a una médica, voy a una bruja", le dijo.

Marcadamente afectuoso con los colegas de los dos países que visitará, Francisco recibió también una Virgen de Luján y un "retablo de San Marcos" de una enviada peruana. "Es una especie de altar portátil hecho de forma artesanal en madera y que muestra la mezcla de la tradición católica con la cultura andina del país", explicó luego la periodista a Télam.

En su paseo por el avión a 10.000 metros de altura, Francisco recibió también un folleto que recopila todas las frases que como pontífice le ha dedicado a su abuela Rosa. "Ahí está la vieja", bromeó con una enviada española antes de prometerle a un periodista de Puerto Rico que rezará por su familia, que quedó en la isla caribeña y aún sin luz tras los huracanes de 2017.

Pero el Papa tuvo también un momento de seriedad y reflexionó sobre una imagen que repartió a todos los periodistas con la que quiso simbolizar "el fruto de la guerra", y que ya había dado a conocer a través de las redes sociales vaticanas el 31 de diciembre pasado.

"Esta la encontré de casualidad, fue tomada en 1945. Atrás están los datos. Es un niño, con su hermanito muerto en la espalda, esperando turno frente al crematorio en Nagasaki (Japón) después de la bomba", describió la imagen sacada por el fotógrafo Joseph Roger O' Donnell.

"Me conmovió cuando la vi. Sólo quise escribir "el fruto de la guerra" y pensé en hacerla imprimir y darla, porque una imagen así conmueve más que mil palabras. "Por eso quise compartirla con ustedes", planteó.