El ministro británico para el Brexit, David Davis, anunció que el Parlamento votará el acuerdo al que llegue el Reino Unido con los 27 socios comunitarios sobre su salida de la Unión Europea (UE), antes de que la ruptura sea efectiva.

Davis afirmó en la Cámara de los Comunes que su gobierno someterá a votación una nueva ley que recogerá los detalles del futuro pacto con Bruselas, incluidas las condiciones de un eventual periodo de transición después del Brexit.

“El acuerdo solo se mantendrá si el Parlamento lo aprueba”, afi rmó el ministro, que aseguró estar preparado para “trabajar con todos los diputados de la Cámara” con el fi n de asegurar una salida de la UE “suave y ordenada”.

El plan del Ejecutivo de la primera ministra, la conservadora Theresa May, implica que los diputados tendrán capacidad para vetar o proponer enmiendas a un texto que detallará, entre otros aspectos, los derechos de los ciudadanos comunitarios en el Reino Unido tras la ruptura y detalles de la factura de salida que abonará Londres.

El portavoz de la oposición laborista para el Brexit, Keir Starmer, sostuvo que el anuncio de Davis supone un “significativo repliegue por parte de un gobierno al borde de la derrota”. La redacción de la nueva norma, que se denominará Ley del Acuerdo de Salida e Implementación, no podrá darse a conocer hasta que las negociaciones con Bruselas “estén cerca de completarse”, advirtió el gobierno británico en un comunicado.

Tras seis rondas de diálogo, el negociador jefe de la UE, Michel Barnier, dijo la semana pasada que aún no se han producido avances suficientes para iniciar una segunda fase de los contactos, en la que se abordará la futura relación comercial entre la UE y Londres.

A pesar de esa falta de avances, May ha insistido en que la retirada británica del bloque comunitario se producirá a las 23.00 del 29 de marzo de 2019, tal como marcan los plazos en el artículo 50 del Tratado de Lisboa.

La norma a votar antes de la ruptura es distinta a la Ley de la Unión Europea (Notificación sobre la salida), que esta semana afronta en la Cámara de los Comunes la fase de comisiones, antes de someterse de nuevo a votación.

La legislación que está ahora a debate tiene el propósito de trasladar el grueso de la normativa comunitaria al cuerpo legal británico una vez se materialice la ruptura.

Además de esa norma, el Ejecutivo se comprometió a plasmar en una nueva ley los detalles del acuerdo de divorcio, a fin de dar tiempo a los parlamentarios para “debatir, someter a escrutinio y votar” el eventual pacto que alcancen Londres y Bruselas.