En busca de  reducir los costos en los envíos de remesas, atraer inversión extranjera e impulsar el consumo interno, el Parlamento de El Salvador aprobó la adopción del Bitcoin como moneda de curso legal, medida que convirtió al país centroamericano al primero del mundo en aplicar esta medida. Sin embargo, la mayoría de los salvadoreños —un 70% según un reciente sondeo de la Universidad Centroamericana (UCA)— no están de acuerdo con la decisión, y ya se expresaron en las calles con múltiples protestas. 

"Por qué creamos esta ley? Porque el bitcoin tiene un mercado de capitalización de USD 600.000 millones a nivel global y, si hacemos esto, los inversores y los turistas que tengan bitcoin vendrán al país y beneficiarán a los salvadoreños y a la economía", declaró el presidente Nayib Bukele en uno de sus tantos mensajes en redes sociales. El mandatario salvadoreño es conocido por dar anuncios estridentes que acaban en un enorme alcance publicitario y mediático.

Según justificó Bukele, la aplicación de la "Ley Bitcoincontribuirá a la bancarización de la población y evitará una pérdida de 400 millones de dólares en las remesas que los salvadoreños envían desde el extranjero y que representan el 22% del PIB.

Bukele logró una rápida aprobación de la medida

En concreto, la norma aprobada recogía que el uso de la moneda virtual será “irrestricto, con poder liberatorio e ilimitado en cualquier transacción y a cualquier título que las personas naturales o jurídicas públicas o privadas quieran realizar”.

De hecho, El Salvador ya compró sus primeros 200 bitcoins este 6 de septiembre, un día antes de que la moneda comience a circular legalmente en el país. Y según el presidente Nayib Bukele, los corredores del Gobierno comprarán “mucho más a medida que se acerque la fecha límite”, según expresó en su cuenta de Twitter

Cómo funcionará el Bitcoin en El Salvador

La administración de Bukele está dispuesta a que la población adopte rápidamente el uso de la criptomoneda, por lo que lanzará "Chivo" ("copado", en la jerga local), una aplicación a través de la cual se podrán comprar bitcoins y convertirlos a dólares sin la necesidad de pagar comisiones. Además, para fomentar el uso de la criptomoneda entre los salvadoreños, El Gobierno nacional ofrecerá 30 dólares en Bitcoin a cualquier ciudadano que se abra una cuenta en la plataforma.

Por si fuera poco, el Ejecutivo también comenzó con la instalación de 200 cajeros automáticos de bitcoin para convertir la moneda digital en dólares estadounidenses y poder retirarlos en efectivo. También habrá 50 sucursales financieras en todo el país para retirar o depositar dinero. Finalmente, el Gobierno también desarrolló un fondo de 150 millones de dólares para respaldar las conversiones de bitcoin a dólares estadounidenses.

Muchos comercios ya se preparan para aceptar pagos en bitcoins

En el centro de San Salvador, espacio que concentra gran parte del comercio formal e informal de la ciudad, la agencia France24 constató el desconocimiento y la incertidumbre alrededor del uso del bitcoin, ya que a muchos les resulta inverosímil transar con una moneda que no pueden palpar. “No estoy preparada para usar el bitcoin y hay mucha gente que no tiene teléfono ni sabe cómo usarlo”, le comentó Ileana Ortiz, quien vocea a todo pulmón la venta de mascarillas que protegen del coronavirus en una calle prácticamente tomada por las ventas ambulantes, al medio citado.

Todo esto llamó la atención del Fondo Monetario Internacional (FMI), que rápidamente se expresó al respecto. Gerry Rice, portavoz de la entidad, advirtió que la adopción del bitcoin como una moneda de curso legal en El Salvador puede implicar “riesgos significativos”, por lo que serán necesarias medidas efectivas regulatorias.

”Son muy importantes en lo que respecta a abordar este tema”, apuntó Rice durante una rueda prensa, en la que si bien no ofreció más detalles sobre la posición del Fondo en esta cuestión, sí señaló que la adopción del bitcoin como divisa de curso legal “tiene una serie de cuestiones financieras y jurídicas que requieren de un análisis muy cuidadoso”.

Las quejas acerca del bitcoin en El Salvador

"Ese bitcoin es una moneda que no existe, es una moneda que no va a favorecer a los pobres sino a los acaudalados, porque uno de pobre, ¿qué puede invertir, si a duras penas tenemos para comer?", dijo a la AFP José Santos Melara, un veterano de la guerra civil (1980-1992) que el viernes participó en una protesta contra la criptomoneda.

Y como Melara hay miles de salvadoreños que no están de acuerdo con la aplicación de la "Ley Bitcoin", que se aprobó sospechosamente rápido en el Congreso. De hecho, según un sondeo del diario La Prensa Gráfica concluyó en que un 65,7% de los más de 1.500 consultados en desaprueban la criptomoneda.

Hubo muchas protestas en rechazo a la "Ley Bitcoin"

¿Qué preocupa a los salvadoreños, además de la falta de conocimiento del mercado cripto en el país? Dos cosas: la gran volatilidad que tiene y el posible lavado de dinero que puede generar. En primer lugar, el Bitcoin puede cambiar de valor muy rápidamente, con saltos de hasta 10% en cuestión de horas. A largo plazo, entonces, no es una moneda confiable. Claro que los salvadoreños podrían tener en 10 años un patrimonio 50 veces mayor al actual, pero también puede pasar que no tengan nada: es imposible de prever. 

En segundo lugar, los miedos por el lavado de dinero son también muy lógicos: es más fácil convertir dinero en negro en dólares a Bitcoin sin que nadie pregunte nada. Una vez el dinero pasa a Bitcoin es prácticamente anónimo e imposible de rastrear quién está detrás de él.

Las operaciones con Bitcoin son muy difíciles de rastrear

En este sentido, la agencia calificadora de riesgo Fitch apuntó que la adopción del bitcoin como moneda en el país puede incrementar los riesgos regulatorios para instituciones financieras, incluyendo la posibilidad de violar leyes contra el blanqueo de capitales y financiación del terrorismo.

Y la incertidumbre ya comenzó: en la compra de los primeros 200 bitcoins no quedó claro cuál fue el mecanismo que usó, es decir, se desconoce si el país utilizó servicios de exchanges, mercados extrabursátiles (OTC) u otras plataformas de intercambio. Tampoco se informó si la inversión la realizó el Banco Central de la Reserva de El Salvador o fue una inversión ejecutada directamente desde presidencia.