Las economías de El Salvador y Nicaragua serán las que sufran el mayor impacto de la crisis por el coronavirus en Centroamérica, con una contracción de 4,3% cada una este año, según estimó el Banco Mundial (BM).

Se trata de dos de los países americanos donde el virus más tardó en llegar, ya que recién reportaron sus primeros casos importados el 20 de marzo. 

El Banco Mundial prevé una caída promedio de 4,6% para toda la región de América Latina y el Caribe -incluidos México y Sudamérica- por el descalabro económico que provocó la pandemia.

Sin embargo, el organismo internacional estima que estos países tendrán una fuerte recuperación en 2021, que también estará encabezada por El Salvador, con 4,8% de crecimiento.

Por su parte, República Dominicana y Panamá son los países más afectados desde el punto de vista sanitario: respectivamente, hoy tienen la mayor cantidad de muertes y de contagios por coronavirus en la región centroamericana.

República Dominicana tuvo 38 muertes por coronavirus en las últimas 24 horas, lo que elevó el total de decesos por esa enfermedad a 173, según la agencia de noticias EFE. El país se encuentra en estado de emergencia y con un toque de queda en vigor para evitar la transmisión de la enfermedad.

En Panamá, las autoridades informaron que murieron ocho personas en las últimas 24 horas, elevando a 87 la cifra de fallecidos, y que se registraron 166 nuevos casos, por los que los contagios sumaban 3.400 y lo situaban como el país centroamericano con más enfermos por coronavirus.

El gobierno de Panamá decretó una cuarentena nacional por tiempo indefinido el 25 de marzo que fue endureciéndose en forma paulatina y actualmente permite a las personas salir dos horas diarias según el género, una medida temporal que busca sacar de las calles al 50 % de la gente cada día.

En El Salvador se registraron siete nuevos casos positivos, con los que la cifra total de contagios confirmados se elevó a 125, mientras que el número de fallecidos se mantiene en seis.

Y en Nicaragua, donde el gobierno clasifica como “importados” los nueve casos confirmados, incluido el único muerto, mantiene inalterable su política de fronteras abiertas, mientras el gobierno del presidente Daniel Ortega organiza actividades y eventos masivos donde las personas compiten por una regalía.